sábado, 18 de julio de 2009

Mons Dr Pablo Cabrera Historiador, etnógrafo y lingüista -

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(CHRISTIFIDELIS LAICI,58)

Nació en San Juan de Cuyo el 12 de setiembre de 1857.
Murió en Córdoba el 29 de enero de 1936.



Pablo Cabrera fue una figura fundamental de la cultura y la ciencia cordobesas, y de la Argentina en general.

Cabrera realizó sus primeros estudios en su ciudad natal. En mayo de 1870 ingresó como seminarista en el colegio de Nuestra Señora de Loreto, en Córdoba. Como él mismo recordaba, la visión del sufrimiento humano provocado por una epidemia de cólera le produjo tan marcada impresión, que decidió dedicarse al sacerdocio, con la intención de ser útil a la gente a través de la enseñanza y la prédica de la fe religiosa.

Luego de licenciarse en teología, se trasladó a Mendoza en 1883, y recibió la ordenación sacerdotal. Muchos años después, Integraba la corriente del denominado cristianismo social (que alentaba, entre otras cosas, la organización de los obreros en asociaciones cristianas, diferentes a las asociaciones socialistas).

En 1884, regresó a Córdoba, y publicó sus primeros trabajos de índole religiosa y general: Fundamentos de la religión, Liberales de aquende y de allende, algunos textos elementales para la enseñanza, etc. También, en esta época, integró el staff del diario Los Principios. Lentamente, su vocación de estudiosos se fue inclinando por los temas de carácter histórico y comenzó a reunir objetos de valor artístico e histórico del período colonial. Pronto, Cabrera logró componer un museo de lienzos antiguos, tallas coloniales, y otros íconos religiosos, etc.

Por su afán en la investigación documental, ganó rápida notoriedad entre historiadores, etnólogos, arqueólogos y lingüistas. Se hizo cargo de la cátedra de etnografía indígena argentina de la Universidad de Córdoba, proyectada por él mismo, y recibió el título de Doctor Honoris Causa de dicha universidad, como premio a sus trabajos.

Además, fue profesor del Seminario conciliar, miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Córdoba, del Instituto Geográfico Argentino, de la Sociedad de Americanistas de París, Presidente de la filial cordobesa de la Junta de Historia y Numismática Americana, doctor del Museo colonial de Córdoba, etc.

Cabrera llegó a ser uno de los más destacados especialistas en los estudios indigenistas argentinos, y el continuador de la obra de Samuel Lafone Quevedo, a quien recordaba como su "maestro y amigo inolvidable". Entre sus obras, se pueden enumerar: El primitivo obispado de Tucumán y la iglesia de Salta (en colaboración con P. Toscano) (1906); Ensayos sobre etnología argentina. Los lules (Córdoba, 1910); Córdoba de la Nueva Andalucía. Noticias etnográficas e históricas acerca de su fundación (1917); Trejo y su obra (1920); Tesoros del pasado argentino; estudios históricos y geográficos de Tucumán (1926); Cultura y beneficencia durante la colonia (2 tomos, 1925, 1926); Los aborígenes del país de Cuyo (1929); La segunda imprenta de la Universidad de Córdoba (1930); Ensayos sobre etnología argentina. Onomástica indiana de Tucumán (Buenos Aires, 1931); Introducción a la historia eclesiástica del Tucumán, 1535-1590 (2 tomos, 1934, 1935); Universitarios de Córdoba. Los del Congreso de Tucumán (1936). La mayor parte de estos trabajos se publicaron en la Revista de la Universidad Nacional de Córdoba, entre 1910 y 1930.

Luego de su fallecimiento, la Universidad de Córdoba ordenó la creación del Instituto de Estudios Americanistas. La base del mismo fue la colección documental (libros, documentos y manuscritos) de Monseñor Pablo Cabrera.

Luego de su fallecimiento, la Universidad de Córdoba ordenó la creación del Instituto de Estudios Americanistas. La base del mismo fue la colección documental (libros, documentos y manuscritos) de Monseñor Pablo Cabrera.

También en Córdoba existe un Museo Colonial, en donde se mantienen muchas de las colecciones de este gran historiador y lingüista argentino

Cnl (R) Don David Cabrera Rojo
Primos y compañeros de promoción CMN

Armas; Banda; Medalla y Placa del Excmo Superior General y Comandante Dr PhD Don Carlos Gustavo Lavado Roqué


Superior General
Orden de San Ignacio de Loyola
"Deo militare"
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Royal College Of Papal Kmights
In The Americas Special Associates
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..Armas.
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Banda Superior General
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Placa Orden de San Pedro y Pablo

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Placa de Superior General
Cruz de Caravaca

http://www.ordendeloyola.org/
http://www.papalknights.org/
E-mail

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martes, 14 de julio de 2009

Historia de la Familia - Línea Paterna Juan Carlos Lavado Ruíz , Don Herán Cortés conquistador de Méjico



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Don Hernan Cortés
(Click en el título para ampliar)

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Don Juan Carlos Lavado Cárdenas y Ruíz Rojas

Padre de Excmo Señor Comandante Gran Maestre de la
 Orden Caballeros de Su Santidad el Papa
 "San Ignacio de Loyola"



Fernando Cortés de Arellano III Marqués, nieto de Hernán Cortés, desde Sevilla en 1605 pidió a la corona de España , una compensación por la labor realizada en la conquista de Méjico, accediendo la corona otorgándole tierras abandonadas por los árabes en la zona de Mijas.
María Cortés (1830) descendiente directa de Don Hernán Cortés se casó con Antonio Lavado (tatarabuelo del Excmo Gran Maestre Orden de Loyola) 
Del matrimonio nació Miguel Lavado Cortés en 1858, casándose con Ana María García Cárdenas y Bonilla (nacida en Málaga en 1861) -hija de Antonio García navegante, nacido en Málaga en 1818 y de Josefa Cárdenas y Bonilla (nacida en Málaga 1825) residente en Cuba en la finca de los Marqueses de Monte Hermoso de quién era hija.
Del Matrimonio nació Antonio Lavado Cárdenas el 13 de julio de 1881(abuelo del Excmo Gran Maestre Orden de Loyola).
En 1905 don Antonio contrajo enlace con Doña Laura Ruíz, de la unión nació Don Juan Carlos Lavado Ruíz (padre del ExcmoSr Cte OL) 
De la historia de España y también de Míjas surge que los Lavado adoptaron el apellido por el año 1500 para ajustar los impuestos a la corona que pagaban los Cristianos.
Los Lavado fueron parte de los árabes que se quedaron en España luego de la conquista de los Reyes Católicos




HERNAN CORTES (1485-1547)


Conquistador español.Nació en Medellín en 1485 y murió en Castilla en 1547. Estudió leyes en Salamanca pero no logró graduarse.En 1504 se embarcó hacia la isla La Española, descubierta por Colón, y allí logró forjarse un sólido prestigio.Por esto Diego Velázquez, en carácter de gobernador de Cuba, pensó en él para dirigir una expedición a México.Velázquez tenía cierto conocimiento de la existencia del imperio azteca y de las grandes riquezas, por lo que deseó realizar exploraciones y conquistas.
Además en la isla La Española la cantidad de oro encontrada hasta ese momento era mínima, al igual que otras reservas, como el azúcar y las especias.


En Febrero de 1519,luego de algunos desacuerdos entre el gobernador y el marino, parten once naves, 400 soldados españoles y 200 indios, rumbo a México.Cortés pasó por la isla de Cozumel donde rescató a otro marino español que le serviría de intérprete. En Yucatán tuvo un enfrentamiento con varios indios y tomó 20 indias entre las que se encontraba La Malinche, joven azteca hija de un cacique, que la hizo su amante y la utilizó como traductora de la lengua nahuatí, de los mayas y aztecas.


Las armas de fuego y caballos que usaba Cortés atemorizaban a las primeras tribus con que tenía contacto.Una de ellas era la de los tlaxcaltecas, pueblo sometido de los aztecas y que debían pagar fuerte tributos, que se alió con las tropas españolas.El avanze de Cortés se vio favorecido por el descontento de los pueblos sometidos.El emperador Moctezuma envió embajadores con obsequios para tratar de que Cortés desistiera de sus conquista, pero no hizo más que aumentar la codicia de estos españoles.


La llegada de Cortés a la capital azteca,Tecnochtitlán, fue pacífica.Los aborigenes los recibieron pensando que podían ser enviados de los dioses, pero luego Cortés tomó preso a Moctezuma, y pidió que gobernara según sus directivas.Después de algunos meses la matanza que hicieron algunos españoles de numerosos nobles aztecas, provocó la ira y el levantamiento del pueblo, liderado por Cuauhtémoc.Los españoles fueron sitiados y Cortés obligó a Moctezuma a que hablase con su pueblo para calmarlo, pero era tal cantidad de flechas,piedras y fuego que caía sobre ellos, que hasta el mismo Moctezuma fue herido de muerte.Cortés alcanzó a huír, en la llamada noche triste, los españoles fueron detectados y apuñalados, sólo unos poco pudieron escapar, entre ellos se encotraba Hernán Cortés.


Luego las tropas españolas se organizaron con el apoyo de la tribu Tlaxcaltecas, y aplastaron sangrientamente a los aztecas en Tenochtitlán.Cortés ordenó enterrar los cadáveres y remover los escombros de lo que había quedado Tenochtitlán.Sobre el mismo solar trazó después los planos de la nueva ciudad que llamó México y distribuyó las tierras para comenzar a edificarla.


El rey Carlos V recompensó al conquistador con tierras y riquezas y nombró a Cortés, Gobernador y Capitán de la Nueva España, como se denominó el imperio azteca.


Nota:El término indio, corresponde a aborigen o indígenas, que significa que habitan en esas tierras desde su origen.En realidad el término indio, fue utilizado por Colón para nombrar a los hombres que se encontraban cuando llegó a tierra americana , pensando que había llegado a las Indias Orientales. (Ver Los Aztecas)
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lunes, 13 de julio de 2009

Parte de la genealógica de la Familia de mi Padre Don Juan Carlos Lavado Cárdenas y Ruíz Rojas

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 Gutierre de Cárdenas
Tatarabuela

Doña Josefa de Cárdenas y Bonilla
 Marquesa de Cárdenas y Montehermoso
 (abdico para casarse con Antonio García)

Bisabuela
Doña Ana María García Cárdenas y Bonilla

Mi padre Don Juan Cárlos Lavado Ruíz (QPD) escribió sobre mi abuelo Antonio Lavado "Renunció a todo, borró todo, vino a América y comenzó de cero” “Es un gesto muy elegante, pero yo su hijo no lo apruebo, pués renunció a lo que no le era propio sino a toda su descendencia”

Escudo de Armas de Cárdenas y Maqueda

Apellido de origen riojano. Procede de los Sres. de Vizcaya. Varías ramas pasaron a América. Enlazó con la primera nobleza española y probó innumerables veces su nobleza en las Órdenes Militares y Reales Maestranza de Caballería.

Don Diego de Cárdenas y Enríquez fue creado Duque de Maqueda en el año 1530. Otros títulos de Conde recayeron también en otros caballeros de este mismo apellido y el título de Marqués de Cárdenas de Montehermoso fue concedido a don Agustín de Cárdenas, vecino de la isla de Cuba, en 1711.

El Capitán don Miguel de Cárdenas Vélez de Guevara, nació en La Habana el 29 de septiembre de 1696 y testó el 13 de noviembre de 1771. Fue su esposa doña María Luisa Castellón y Calvo, nacida en La Habana el 21 de junio de 1697, cuyo matrimonio se celebro el 8 de agosto de 1721. De él nació don Agustín de Cárdenas y Castellón, I Marqués de Cárdenas de Montehermoso por merced del Rey don Carlos III, el 3 de Octubre de 1765. Su nacimiento tuvo lugar en la Habana el 15 de mayo de 1742 y casó con doña Bárbara de Santa Cruz y Aranda, el 20 de julio de 1746, dejando descendencia.


Gutierre de Cárdenas

Don Gutierre de Cárdenas (Ocaña - Alcalá de Henares, 31 de enero de 1503) fue figura prominente durante el reinado de los Reyes Católicos, siendo nombrado Contador Mayor del Reino y Alcalde Mayor de Toledo. Descendía de una familia que tuvo sus orígenes en el norte de España, en La Rioja o en Vizcaya, pero que se dividió en diferente ramas, siendo la de don Gutierre una de las que se establecieron en Andalucía.

Su padre se casó con una de las mujeres más importantes de la época, Teresa Chacón, sobrina de Gonzalo Chacón, personaje influyente en la Corte. Casó con Teresa Enríquez, hija del Almirante de Castilla, y por tanto, pariente de Fernando de Aragón. Fue su hijo Diego de Cárdenas y Enríquez, quien recibió de Carlos I (1529) el título de primer Duque de Maqueda.

Gracias a Gonzalo Chacón, Don Gutierre consiguió entrar en la Corte y ser uno de los personajes más influyentes en Castilla. Intimó con personajes como el arzobispo de Toledo, Alonso Carrillo, Gonzalo Chacón, su pariente, Pedro González de Mendoza, el Cardenal, Fray Alonso de Burgos, Fray Hernando de Talavera, Cisneros, etc.

Tuvo gran protagonismo en la boda de Isabel y Fernando, el Tratado de Tordesillas y el nombramiento de Cisneros como cardenal de Toledo, permaneciendo siempre leal a la reina. Desde que Isabel era princesa, se puso a su favor en las luchas civiles el reinado de Enrique IV. Se le nombró Maestresala de la princesa. Más adelante, cuando Isabel alcanzó la corona, obtuvo el cargo de Contador Mayor del reino. Vivió siempre al lado de los reyes, acompañándoles a cuantos lugares marchaban.

Tras su fallecimiento, en Alcala de Henares, fue enterrado en Torrijos (Toledo), localidad en la que residió y levantó numerososas fundaciones.

Alonso de Cárdenas

Noble español, maestre de la Orden de Santiago
 (Click en el título para ampliar)


Historia de los marqueses de Cárdenas de Montehermoso
Creación por Carlos III

I Agustín de Cárdenas y Castillón
II Gabriel Maria de Cárdenas y Santa Cruz
III Antonio Maria de Cárdenas-Vélez de Guevara y Santa Cruz
IV Gabriel Maria de Cárdenas y Beitía
V Maria Josefa de Cárdenas y Armenteros
VI Maria de los Desamparados de Peñalver y Cárdenas
VII Maria Josefa de Armenteros y Peñalver
VIII Enrque Romero de Jeseú y Armenterosactual titular

A la VII marquesa de Cárdenas de Montehermoso, le sucedió en el marquesado de Casa Peñalver, su hija Esther Romero de Jeseú y Armenteros, que fue VII marquesa de Casa Peñalver.
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sábado, 11 de julio de 2009

BENDICIÓN APOSTÓLICA.- a S.E el Prof Dr D Carlos Gustavo Lavado Roqué Ph.D.

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Comandante Principal (R) Prof Dr Carlos Gustavo Lavado Roqué Ph.D. Orden Caballeros de Su Santidad el Papa "San Ignacio de Loyola"

De mi mayor aprecio:

He recibido su atenta misiva enviada con ocasión de la sentencia dictada en Añatuya.

Le agradezco cordialmente su atención y pido al Señor Resucitado bendiga su persona y a los miembros de la Orden.

Cordialmente en Cristo Redentor

Monseñor Antonio J. Baseotto
Obispo Castrense Emérito de Argentina

BIOGRAFÍA SERVICIO

Carta pastoral del obispo castrense a los miembros de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (Noviembre de 2003)

El saludo en las formaciones:

- Subordinación y valor

- Para servir (defender) a la patria

Comentaba en las reflexiones de los meses anteriores el tema de subordinación y valor, como dos cualidades inherentes y absolutamente necesarias en quien reviste uniforme en cualquiera de las Fuerzas Armadas y de Seguridad.

"Servir a la patria" no puede quedarse en sólo una respuesta que se da porque así nos han ordenado. Debe ser la expresión de una convicción profunda y de un compromiso tomado en serio.

La patria no es un territorio solamente; no es una comunidad abstracta que se configura con una historia común. Es una comunidad de personas; se trata de seres humanos de carne y hueso, con proyectos, ilusiones, virtudes y defectos, con sentimientos e ideales. Seres humanos unidos en un mismo territorio por la Providencia de Dios y que tienen el derecho a vivir con dignidad, y el deber de trabajar unidos para el conseguirlo.

Y quien afirma servir a la patria, deber ser consciente que está al servicio de esos hombres y mujeres, para contribuir con la misión que le es propia en su arma, al bien de esas personas.

Y cuando hablamos de bien, nos referimos al verdadero bien; al que tiene como finalidad el desarrollo de la persona en todas sus dimensiones.

Aquí debemos acentuar el estar al servicio. Todo ser humano tiende a dominar a los demás. Para ponernos al servicio, debemos convencernos profundamente y ejercitarnos de manera permanente. Ponerse al servicio de los demás exige morir a sí mismo. Servir a los demás supone superar egoísmos y estrechez de espíritu. Solamente quien tiene magnanimidad (ánimo grande) es capaz de servir. Quien tiene el corazón reseco es incapaz. Recordemos aquel dicho que refleja la sabiduría secular "el que no vive para servir, no sirve para vivir". No vale la pena la vida de quien no acepta una vocación de servicio.

Y es algo propio de la vida militar y de quienes forman en las Fuerzas de Seguridad.

Para los mismos servir es la expresión concreta y práctica del Mandamiento dejado por Jesucristo como distintivo de quienes son sus discípulos: Ámense unos a otros como yo los he amado? El amor verdadero se traduce en el servicio.

En el Rosario contemplamos diversos pasajes que nos hablan de servicio. En el Misterio Gozoso la humilde joven de Nazareth da la respuesta al ángel: ?He aquí la servidora del Señor?. Expresión que repite en el segundo Misterio cuando canta las maravillas que Dios realizó al poner sus ojos en la pequeñez de su servidora.

Jesucristo predica el servicio (3º Misterio de Luz) como característica de quien forma parte de su Reino. Con la despedida de la Última Cena (5º Misterio de Luz), nos deja no sólo la afirmación de que el "Hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir", sino que lo expresa con un gesto conmovedor: lava los pies a sus discípulos.

En los Misterios Dolorosos va realizando lo que el Profeta Isaías describiera como el "servidor sufriente". Y quien ha venido a servir es constituido Señor por su resurrección (1º Glorioso) y la servidora del Señor coronada como Reina y Señora de todo lo creado. (5º Misterio Glorioso)

Invito a contemplar con esta óptica los diversos misterios del Rosario. No pronunciemos como fórmula sino como compromiso: "servir a la patria".

Monseñor Antonio Juan Baseotto, 
Obispo Castrense


lunes, 6 de julio de 2009

Historias y personajes "La colección del monseñor Pablo Cabrera"

Hace 70 años se creaba el Instituto de Estudios Americanistas en la UNC, que tenía como base los documentos y el museo del sacerdote. En la importante colección se hallan papeles de incalculable valor histórico, desde los siglos XVI al XX. Hoy, este tesoro se encuentra conservado bajo la custodia de la Biblioteca Central de la FFyH “Elma Kohlmeyer de Estrabou”

Placa del álbum en homenaje a las bodas de oro sacerdotales del Monseñor Pablo Cabrera.

La ordenanza emitida el 23 de julio de 1936 por el Consejo Superior de la UNC, establecía la creación de un “Instituto de Estudios Americanistas de la Universidad Nacional de Córdoba, con el objeto de promover e intensificar las investigaciones de carácter histórico”. También especificaba que este Instituto tendría como “base y material de estudios los libros, documentos, manuscritos y museo que pertenecieron al monseñor Dr. Pablo Cabrera”.

Por una disposición personal, Cabrera, antes de morir, donó sus bienes a la Universidad. Posteriormente, su hermana Teresa Cabrera concedió su biblioteca, y la colección fue adquirida por la Casa de Trejo en la suma de 5 mil pesos moneda nacional.Actualmente, esta importante colección documental se encuentra celosamente custodiada en la sala que lleva su nombre, de la sección Estudios Americanistas, en la Biblioteca Central de la FFyH.Si bien el material de estudio e investigación fue creciendo a lo largo de los años, (en este momento la sección cuenta con 20 mil libros; 6 mil folletos, cartas topográficas, mapas, planos y fotos; y más de 700 títulos de publicaciones periódicas referidas a historia americana, argentina y cordobesa, ciencias sociales, política y religión), quizás la joya más preciada sea la colección de documentos que reunió el monseñor Pablo Cabrera en la curia parroquial de Nuestra Señora del Pilar, que se compone de casi 14 mil piezas, comprendidas entre los años 1539 y 1919.

Reglas y constituciones que han de guardar los colegiales del Real Colegio de Nuestra Señora de Monserrat. (Córdoba, 1766)

El tesoro del monseñor

La mayor parte de los documentos acopiados por el sacerdote, entre fines del siglo XIX y principios del XX, son papeles sueltos y tienen un incalculable valor histórico. Aunque el orden no se relaciona a ninguna clasificación específica, se puede dividir a los documentos en dos grandes grupos, los que corresponden al período hispánico y los del período nacional.Los registros del primer grupo pertenecen a los siglos XVI, XVII, XVIII y la primera década del XIX y se refieren al tema indigenista: encomiendas, pleitos, peticiones y visitas. También se encuentra material de la época colonial, relacionado con la posesión de la tierra, mercedes, compra y venta de casas y chacras, venta de mulatos, testamentos, capellanías.Por otro lado, se hallan numerosos documentos concernientes al tema eclesiástico, como nombramientos para curatos, designaciones de clérigos, visitas diocesanas, establecimientos de colegios religiosos y certificados de grados.Como ejemplo de este período, se puede destacar el libro de cuentas de la administración y el libro de conchabados de la estancia de San Ignacio (Calamuchita) de la Compañía de Jesús, que fueron realizados entre los años 1738 y 1766.Entre los documentos del segundo grupo predominan los referidos a asuntos eclesiásticos, de gobierno, universidad, hacienda y una cuantiosa correspondencia particular de familias tradicionales de Córdoba. Sin embargo, se destacan, en este período, las cartas firmadas por algunos de los personajes más importantes de la historia argentina como Belgrano, San Martín, Dorrego, Rosas, Urquiza, Mitre y Sarmiento.Como prueba, entre estos documentos se puede encontrar la carta fechada el 9 de junio de 1820, en Santiago de Chile, en la que San Martín le anuncia al gobernador de Córdoba, Juan Bautista Bustos, la próxima salida de la expedición al Perú, y en la que le solicita ayuda militar y económica; una misiva en la que el general Belgrano solicita al gobernador intendente de La Plata, Esteban Gascón, que el cabildo eclesiástico de la catedral nombre nuevo provisor y vicario en Potosí, ya que quien ocupaba ese cargo había huido a las filas del ejército realista.

También se conserva una proclama de Güemes, fechada el 12 de enero de 1817 en Salta y una carta del 12 de julio de 1814, en la que el Director Supremo Gervasio Antonio Posadas exhorta a favor de la conservación de la unión en los pueblos de las Provincias Unidas. La mayor parte de este material llegó a manos de Cabrera por su estrecha relación y vinculación con antiguas familias de Córdoba.Además de los documentos, entre los bienes del monseñor Pablo Cabrera, se encuentra su mobiliario. Si bien algunas piezas están en la Biblioteca, una buena parte fue cedido en préstamo al Museo Histórico de la UNC, donde se puede apreciar un arcón de cuero, un sillón que se atribuye al Deán Funes, un bargueño español, una máquina de escribir Remington y un plano de la ciudad de Córdoba de 1878, entre otros objetos.

Tratado teológico de la justificación y el mérito por el jesuita Gaspar Pfizer. (Córdoba 1754)

Preservación y conservación

A partir de 1996, en la Biblioteca, se procedió a la automatización del fichero cronológico. De esta manera, puede consultarse la base de datos de los documentos en pantalla, lo que permite una rápida ubicación y recuperación de la información. La base de datos, se editó en CD –Rom y fue realizada por Silvano Benito Moya, bajo la dirección de Ana Martínez, en colaboración con el personal de la Biblioteca. Por otro lado, en 1998 la Biblioteca realizó una microfilmación de todos los documentos para garantizar su preservación, con el fin de evitar el deterioro y conservar este valioso patrimonio. Los microfilms pueden consultarse en la Biblioteca Mayor de la UNC o en el Archivo del Arzobispado de Córdoba.Actualmente, para minimizar los riesgos de la manipulación, se ofrece la digitalización de los documentos, a través del escaneado o la fotografía digital, a pedido de los investigadores y usuarios.

Tratado segundo de la metafísica, copiado por el estudiante Manuel Antonio Ceballos. (Córdoba, 1830)


Real cédula de S. M. Don Carlos IV al gobernador intendente Don Rafael Marqués de Sobremonte sobre bulas de vivos, difuntos, composición y lacticinios para todos los fieles de sus reinos. (Aranjuez, 5 de mayo de 1789)

Monseñor Pablo CabreraCabrera nació en San Juan el 12 de septiembre de 1857 y realizó sus primeros estudios en su ciudad natal. A los 12 años decidió seguir la carrera eclesiástica y en mayo de 1870 ingresó como seminarista en el colegio de Nuestra Señora de Loreto, en Córdoba. Después de licenciarse en teología, se trasladó a Mendoza en 1883, donde recibió la ordenación sacerdotal. Cabrera integraba la corriente del denominado cristianismo social, que alentaba, entre otras cosas, la organización de los obreros en asociaciones cristianas, diferentes a las asociaciones socialistas.En 1884 regresó a Córdoba, y publicó sus primeros trabajos: “Fundamentos de la religión” y “Liberales de aquende y de allende”. En esta época, también escribió en el diario Los Principios. Desde 1896 ejerció su sacerdocio en la iglesia Nuestra Señora del Pilar, en Córdoba y su vocación se fue inclinando por los temas de carácter histórico. Así, comenzó a juntar objetos de valor artístico e histórico del período colonial. Gran estudioso de la historia, se dedicó totalmente a esta disciplina desde 1897 y ganó gran notoriedad entre historiadores, etnólogos, arqueólogos y lingüistas. Luego se hizo cargo de la cátedra de etnografía indígena argentina de la Universidad Nacional de Córdoba y en 1928 recibió el título de Doctor Honoris Causa de la universidad.Cabrera fue el primer director del Museo Histórico de la Provincia de Córdoba en 1919 y, además, fue miembro de la Academia Nacional de Ciencias, del Instituto Geográfico Argentino y presidente de la filial cordobesa de la Junta de Historia y Numismática Americana. En 1929 abandonó el curato del Pilar, a causa de su salud, pero hasta ese momento ya había publicado alrededor de cincuenta monografías, entre las que se encuentran: El primitivo obispado de Tucumán y la iglesia de Salta (1906); Ensayos sobre etnología argentina. Los lules (1910); Córdoba de la Nueva Andalucía. Noticias etnográficas e históricas acerca de su fundación (1917) y Cultura y beneficencia durante la colonia (2 tomos, 1925, 1926); Entre sus logros historiográficos, se cuenta que Cabrera encontró los antecedentes genealógicos de Garay y el acta de la fundación de San Miguel de Tucumán.En 1933, se sancionó en el Congreso de la Nación una ley por la cual se disponía la publicación de todas sus obras por cuenta del Estado.Cabrera falleció en Córdoba el 29 de Enero de 1936 y, luego de su muerte, la Universidad de Córdoba ordenó la creación del Instituto de Estudios Americanistas.

La Primera Patrona de Córdoba de la Nueva Andalucía: “La Virgen de la Peña de Francia”





La Historia de Córdoba y la familia del  Comandante  Orden de San Ignacio de Loyola




Esta es la hermosa historia de la primera Virgencita Patrona de nuestra ciudad de Córdoba, que se llamaba DE LA PEÑA DE FRANCIA. Su protectorado ha sido poco o nada difundido a través de los siglos. Tomemos la responsabilidad de restaurarla, aunque sea silenciosamente, y de colocarla en el lugar que merece, el altar mayor de nuestros corazones, ya que fue privada del lugar que tenía en el altar mayor de la Catedral.

Fue Don JERÓNIMO LUIS DE CABRERA quien la trajo. Gobernador que fue modelo entre los que vinieron a estas nuevas tierras, humano y cristiano. Quería y establecía en su carta fundacional que en el centro de su obra, que era la Iglesia y el centro de su Iglesia que es el altar, estuviera entronizada y festejada con alegría la efigie y culto perenne y anual de la Reina de la belleza, MARÍA, la flor inmaculada de la humanidad, para que bajo el título de VIRGEN DE LA PEÑA DE FRANCIA acompañara y espiritualizara a sus moradores, poniéndolos – axial por medio de Ella – en relación con el Creador, Regidor de los hombres y luego de las naciones, su destino.Hasta hoy sigue siendo desconocida esta Virgen que CABRERA entronizara juntamente con SAN JERÓNIMO como Patrono, que su fiesta se celebra el 30 de septiembre.Así está ordenada en el Acta de Fundación de Córdoba de la Nueva Andalucía el 6 de julio de 1573: “El dicho Sr. Gobernador (JERÓNIMO LUIS DE CABRERA) tomó una cruz de madera en sus manos y la puso en su sitio y lugar de dos solares de la Plaza Principal de dicha ciudad: los cuales (dos solares) dijo, que señalaba y señaló para Iglesia Mayor; en nombre de su Majestad. Y nombraba y nombró a la dicha Iglesia Mayor de la Advocación de Nuestra Señora de la Peña de Francia, para que se llame ahora y siempre jamás con este nombre. Y que en cada año en la dicha Iglesia Mayor se celebrase la dicha Fiesta de NUESTRA SEÑORA DE LA PEÑA DE FRANCIA el día de Nuestra Señora de la Concepción. Y es obligación, ese día se corran toros en la Plaza Principal de la dicha ciudad”. (Archivo Municipal, t. I, Acta de la Fundación). De esta suerte, queda declarada Patrona de la Ciudad.

El Fundador traía consigo esta efigie (que era como cosa nobiliaria en su solar español), en su advocación histórica, genuinamente hispana, y bajo cuyos auspicios echó los cimientos de la Iglesia Mayor y aún los de lanuela ciudad (Arch. Municipal, t. I, Acta de Fundación).

Entonces CABRERA, el 6 de julio de 1573, la declara PATRONA y FUNDADORA, junto a la Fiesta de Nuestra Señora de la Limpia Concepción (8 de diciembre).Ocupó su lugar en la Iglesia Mayor hasta fines del siglo XVIII, en la fue sustituida por la de Nuestra de las Nieves… pero esto ya es otra historia. Más tarde se la privó de “su día”, pasándose su fiesta al de la Presentación de la Virgen, el 21 de noviembre. Todavía debía sufrir un cambio en su nombre como dice MONSEÑOR PABLO CABRERA (padre de los estudios históricos de Córdoba): “Por los años de 1582 a 1583 en inmediaciones del lago Titicaca, los indígenas de servicio venidos desde aquella comarca en compañía de los españoles y los naturales de esta tierra, empezaron a venerar e invocar dicha imagen (la DE LA PEÑA) con el título indígena de MAMA COPABANA; y la efigie histórica de CABRERA (DE LA PEÑA) entronizada en nuestra Iglesia Mayor, la Catedral, hasta fines del siglo XVIII (1790) en que fue sustituida (en el altar) por la de Nuestra Señora de las Nieves, se vio saludada (la DE LA PEÑA) por españoles e indios, con el título de Copabana.

El Padre GRENÓN, historiador de Córdoba, analiza su destino final y el paralelismo existente entre la Veneranda y su devoto CABRERA: “Así como el benemérito Fundador terminó siendo degollado por su malvado sucesor, y sigue siendo medio olvidada su memoria, homenaje y reconocimiento, su legado mariano fue desterrado de su trono canónico, de su protectorado, y relegado al arrinconamiento actual de un hogar…”( el de Don PEDRO SALAS y su esposa DALINDA M. WALSH, que vivían en la calle Duarte y Quirós 79). Era el año 1958.Hoy día se encuentra fuera de la vista y conocimiento de los fieles; tiene su nicho en la antesala de la cripta de los obispos, lugar al que no está permitida la entrada a los fieles, completamente tapada por el hermoso monumento del Santísimo (del Sagrario), al lado izquierdo del Altar Mayor.

“El Fundador dispone que la Virgen Protectora sea la DE LA PEÑA DE FRANCIA y con ese nombre; y al poco tiempo se lo cambian por el de COPABANA. Dispone que ésta esté en el altar mayor; y la retiran a un altar lateral, el del Sagrario (a la izquierda); después la rebajan al otro lado, a la derecho; y después la esconden en un rincón del altar; luego la alojan en casa de familia, debiendo ir Ella en peregrinación a su propia Iglesia. Tenía que recibir los honores de Patrona (de Córdoba) el 8 de diciembre; y la desalojan de ese día para el 21 de noviembre. Paulatinamente la Virgencita ha quedado sin nada, sin altar, sin nicho, sin joyas”(Padre PEDRO GRENON S. J. “La Virgen de Cabrera, Patrona de Córdoba, 1958). “La familia que custodiaba la Virgencita de Cabrera tenía expuesto al lado del nicho una carta-comunicado de Monseñor Pablo Cabrera, que interpelado, afirma que la que ellos guardan y veneran, es la de la Fundación de Córdoba, la de la Capellanía”.

Se han hallado multitud de imágines escondidas en lugares abruptos durante el dominio rojo (de los moros, siglo XIII). Los cristianos de los religiosísimos pueblos españoles huyeron de sus casas, abandonaron sus hogares y se escondieron en terrenos escarpados e inhóspitos entre las duras peñas de las montañas más elevadas e inaccesibles. Llevaban consigo lo más querido: el Cristo de la Parroquia, los santos del lugar, la Virgen Patrona del pueblo, objetos todos ellos enterrados en la montaña, antes de sufrir la muerte por la impiedad sarracena o los árabes o los moros, que permanecieron ocultos durante años y siglos, hasta qie milagrosamente fueron descubiertos.

(Fray FELIPE CASTRO O. P. - Reseña y Novena de NUESTRA SEÑORA DE LA PEÑA DE FRANCIA, 1948

Diario Pampero nº 95
Cordubensis Instituto Emerita Urbanus (click)

viernes, 3 de julio de 2009

REPUBLICA ARGENTINA - EMERGENCIAS TOXICOLOGICAS MASIVAS - DEFENSA NACIONAL - INTELIGENCIA ESTRATÉGICA

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JEFE DEL ESTADO MAYOR DE ARGENTINA 
CRUZ ROJA INTERNACIONAL GARIBALDI: GUARDIANES DE LA PAZ
CON ESTATUS ANTE LA OTAN, Y LAS NACIONES UNIDAS 
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General de Brigada (r.o.) CO.S.INT.
Cte Pr (RE) Prof Dr D Carlos Gustavo Lavado Roqué Ph.D.





"SOLDADO, NUNCA TE ARREPIENTAS 
NI PIDAS PERDÓN POR 
DEFENDER A LA PATRIA"

TRIGÉSIMA PROMOCIÓN DE CADETES .



Entrega el Despacho el Tte Grl D Leandro Enrique Anaya 
Comandante en Jefe del Ejército
SER el Cardenal Primado de la República Argentina 
Monseñor Antonio Caggiano

Placa dejada en la 
cumbre del Cerro Aconcagua en nombre de la 
TRIGÉSIMA PROMOCIÓN DE CADETES 
de la Escuela de Gendarmería Nacional



EMERGENCIAS TOXICOLOGICA MASIVAS (CITEFA -CONICET)

UNIVERSIDAD DE BUENOS AIRES (UBA) FACULTAD DE INGENIERÍA
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SEGURIDAD FÍSICA EN AL AMBIENTE NUCLEAR



PROTECCION RADIOLÓGICA Y SEGURIDAD NUCLEAR ORGANIZMO INTERNACIONAL DE ENERGIA ATOMICA Y GOBIERNO DE LA REPUBLICA ARGENTINA
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TRANSPORTE SEGURO DE MATERIAL RADIOACTIVO OIEA
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DIPLONADO EN DEFENSA NACIONAL
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INTELIGENCIA ESTRATÉGICA
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OPERACIONES ELECTRÓNICAS

RED INTERNACIONAL ANTINARCÓTICOS 
"LOS CAIMANES"



PROFESOR GENDARME NO PERMANENTE



ACCADÉMICO EFFETTIVO
Clase única


 DOCTOR OF PHILOSPHY IN CRISTIAN THEOLOGY


CAMPEÓN DE TIRO INTERLICEOS MILITARES
 (Fusil Mauser 1909)