sábado, 22 de octubre de 2011

“Chevalier de la Roque” (France). "Chevalier" as grade of nobility.

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Chevalier de la Roque

Orden de Caballería

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Originalmente, la caballería era una inducción en un cuerpo de soldados profesionales, entrenados en combate especializado y limitado por ciertas reglas de conducta. La primera etapa de aprendizaje llevó a la condición de "ecuyer" o escudero, tras lo cual uno podría convertirse en un caballero después de una ceremonia especial, cuyos detalles variado.
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Por el momento los caballeros dejaron de ser una parte efectiva de la guerra en el 16 c., La ceremonia había dejado de practicarse, y el término se había convertido honorario. ¿Qué es exactamente lo que quería decir, y que podrían utilizarlo, es un poco confuso. Una Orden de 1629 prohíbe que alguien utilice el estilo de caballero "que no han recibido de nuestros antepasados ​​o de nosotros mismos, o que no se lo merecen por la eminencia de su calidad" ("à tous deffendons no Nobles d'en prendre la qualité, de sí calamitosa Escuyers, ny porter Armoiries timbrées; y à toutes personnes de prendre la qualité de Chevalier, s'ils ne l'ont obtenue de nos predecesseurs ou de Nous, ou l'Que eminencia de leur qualité ne la leur attribué "). En la mitad del siglo 18, la Enciclopedia de Diderot define el término como "signifie proprement une personne élevée ou par ou dignité par atribución au-dessus du sonó de gentilhombre" (chevalier sv) y en listas como primer privilegio de la nobleza "à prendre pouvoir la qualité d'écuyer ou de chevalier, selon Que leur nobleza est plus ou moins qualifiée, y à communiquer les mêmes qualités y les privilegios qui sont y agregados à leurs femmes roturieres quoique, y à leurs Enfans & autres descendans mâles Y femelles "(nobleza sv). Se define también "noblesse de chevalerie" como "celle qui provient de la qualité de chevalier, attribuée à quelqu'un ou à ses ancêtres, en lui donnant l'galardón" (sv noblesse de chevalerie).

Juristas difieren sobre si el estilo era hereditaria. La Roque (Traité de la Noblesse, 1678, p 344.) no pensó: "C'est un abus Que de faire deux degrés de Noblesse, l'un de Chevalier, l'autre d 'Ecuyer:. et la Chevalerie ne vient punto de la naissance, mais dépend absolument de la gracia du Prince " Para él, el título fue a título personal y sólo podía ser otorgada por el rey, ya sea por acto o por medio de la concesión de "lettres de chevalerie", para lo cual Lar Roque proporciona ejemplos de 1315.


Chevalier era también un título unido a los miembros de las órdenes de caballería: eran, por supuesto, puramente a título personal. Tenga en cuenta, sin embargo, que por un decreto de 1750, tres generaciones consecutivas de los oficiales que eran los destinatarios de la orden de Saint-Louis y que cumplan ciertos requisitos sobre la duración del servicio dotado a la cuestión del miembro 3d con nobleza hereditaria (pero no nombrado caballero; ver más detalles). Esta característica se recordó en una Orden de 1814 se explica a continuación.

No hay pedido francesa de nobleza otorgado caballería per se, por lo que estos caballeros no eran nobles.

"Chevalier", como el título

En términos generales, "chevalier" no era un título francés de la nobleza. Hay, sin embargo, una serie de excepciones. El primero de ellos data de la época de Luis XIV. La segunda excepción, la más compleja, se remonta a la época de Napoleón y la Restauración. Gran parte de lo que sigue proviene de Alain Texier: Qu'est-ce que la nobleza? París: 1987, Tallandier. pp 357-372.


Don Carlos Gustavo Lavado Ruíz y Roqué Lascano Ph.D
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desciende de, Doña Margarita de Foix, Infanta de Navarra (madre de Don Martín López de Murúa y Lazcano), de Don  Lope García de Lazcano y Doña Sancha Yañez de Loyola. Integra las casas de Loyola, de Borja, la Casa Solar y Palacio del Señor de Lascano, del Marquesado del Valle de Oaxaca, del Marquesado de Cárdenas de Monte Hermoso, del  Marquesado  de Santiago de Oropesa, del Marquesado de Valmediano, del Marquesado de Estepa. y del  Condado  de Cantabria Don Diego Gonzalez de Lazcano.

ordendeloyola@gamil.com


viernes, 21 de octubre de 2011

Palacio de los Lazcano/Lascano - Don Carlos Gustavo Lavado Ruíz y Roqué Lascano

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el señor de la casa lascano
.Marquesado de Valmediano
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El palacio de los Lazcano, situado en el casco histórico de Lazcano (Guipúzcoa, España), cuya construcción tendría lugar en torno a 1640 es de estilo castellano. Según parece, sería María de Lazcano, esposa del almirante Antonio de Oquendo, quien mandaría erigirlo en el año 1638.
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El palacio en 2009
Provisto de patio central de planta cuadrada con fuente central y galería alrededor, su fachada principal está formada por un cuerpo central flanqueado por torres. Edificio de carácter clasicista, cabe pensar que el desconocido tracista pertenecería al foco cortesano castellano. Sea como fuere, es una de las construcciones más señaladas de la época en la provincia. La antigua casa solar del linaje de Lazcano, cuyos cimientos se descubrieron en 1854, se hallaba situada en medio del pueblo al contacto del río y fue demolida por la
hermandad de Guipúzcoa en el año de 1457.

La casa de Lazcano es el solar del duque del Infantado, Marques de Valmediano y Señor de Lazcano. Destaca el escudo nobiliario en la fachada.

Descendientes renombrados de la Casa de Lazcano

Martín López de Murua y Lazcano, tronco de los linajes Oñacinos de Lazcano, Amézqueta, Loyola y Ozaeta, en Guipúzcoa. Fue el primer jefe conocido del bando de Oñaz en Guipúzcoa, y también la primera víctima de aquellas sangrientas luchas en las que tanta parte había de tomar su descendencia.

Lope Garcia de Lazcano, según otros, coronel de los guipuzcoanos en su invasión de Navarra y toma del castillo de Unsar ó Ansa, en 1335.

Amador de Lazcano que asistió á la batalla del Salado en 1340, acaudillando á los guipuzcoanos, en la que sirvieron de escolta á Alfonso XI. En recompensa el Monarca le hizo caballero de la banda y alcaide y gobernador de Cazorla.

. Juan López de Lazcano, que brilló por su bizarría en la corte cuando concurrió al torneo celebrado en Valladolid en 1440, con motivo de la boda del príncipe don Enrique de Castilla con doña Blanca de Navarra, señalándose como uno de los más victoriosos justadores, al dejar muerto en el campo á su contrincante don Pedro Porto Carrero. Juan López se cree fue el mismo alcaide de Lérida que en 1464 salvó la vida á Don Juan II de Aragón. En 1476 dio apellido por Guipúzcoa contra los franceses que le amenazaban, y habiéndosele juntado muchos de la tierra, libró á Fuenterrabía con gran derrota del enemigo, hecho que se conmemoró con este cantar:

"Juan de Lazcano beltzarana
Gipuzkoako kapitana
Frances osteak jakingo dik
Ura Ondarrabiyan zana".
"El moreno Juan de Lazcano
Capitán de Guipúzcoa
Los franceses se acordarán
Que él estuvo en Hondarribia".
      
Juan de Lazcano, capitán general de mar y tierra. Sus triunfos y glorias van unidas con las del gran capitán en Nápoles y Sicilia. En 1512 era capitán general de la armada preparada en estas costas cantábricas en favor de Enrique VIII de Inglaterra, para la proyectada conquista de Guyena.

Felipe el Hermoso y Juana la Loca
. Felipe de Lazcano nació en 1502 y fue bautizado dentro de la ermita de San Adrián, en Aizkorri, siendo sus padrinos los príncipes don Felipe el Hermoso (cuyo nombre se le puso), y doña Juana la Loca, a su paso por Guipúzcoa, viniendo de sus estados de Flandes para los de Castilla. Era coronel de los tercios de Guipúzcoa en la incursión a San Juan de Luz, en 1542
. Urgel de Lazcano, famoso capitán que se distinguió en 1525 en el sitio y batalla de Pavía. Martín, valeroso capitán, uno de los diez gastadores á que se redujeron los 200 asaltantes de la isla de Duiveland, Nueva Zelanda; en 28 de septiembre de 1575


Que significa el apellido Lazcano/Lascano. Familia rica y poderosa entre las de Parientes Mayores del bando oñacino

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Linaje de origen Vasco. De familia rica y poderosa entre las de Parientes Mayores del bando oñacino, del que fué cabeza constantemente. Su casa solar y palacio de Cabo de Armería radicó en la villa de Lazcano (cuyo nombre tomó), del partido judicial de Tolosa, en Guipúzcoa. No se conserva memoria de su origen a causa de su gran antigüedad, cerca de novecientos años. Los señores de este solar emparentaron con los Reyes de Castilla y de Navarra y con gran parte de la nobleza española. Gozaron del privilegio de ser avisados oficialmente de los nacimientos y defunciones de las Personas Reales y sirvieron a los Reyes en las guerras de Francia, Navarra, Nápoles, Milán y Túnez. Lucharon contra los turcos y los moros y tomaron parte en las contiendas de Inglaterra y Flandes. Desde muy antiguo poseyeron siete castillos y fueron Señores de la villa de Corres; su castillo en Álava, con jurisdicción civil y criminal, rentas, pechos y derechos, y el de San Millán, con solar, huerta y heredamientos de Cuzcurrutilla, Haro y Briones, en la Rioja. También, fueron dueños de Aloca y Contrasta, y de las aldeas de Ulibarri y Alda, del valle de Arana, con señorío y jurisdicción civil y criminal. Los Señores de esta casa de Lazcano tuvieron el patronato de las iglesias parroquiales de San Miguel, en el mismo Concejo de Lazcano; San Martín, de la villa de Ataún; Nuestra Señora de Santa Fe, de la villa de Zaldivia, e iglesias de San Juan en el Concejo de Olaverria; de San Miguel, en la villa de Idiazábal. Otra casa muy antigua. A mediados del siglo XVII se estableció en la isla de La Palma una noble familia originaria del lugar de Rivabellosa en la Rivera Baja, hoy provincia de Álava, de apellido Lazcano. Don Felipe Lazcano Gordejuela, Capitán de las Milicias insulares, Alcaide del castillo del San Lorenzo de Panamá, Teniente y Justicia Mayor de los Valles de Aragua y Corregidor de los pueblos de Nueva Valencia, San José de Cagua y San Mateo, jurisdicción de Santiago de León de Caracas, Juez Superintendente del Juzgado y Comercio de Indias en La Palma, con título dado por su Majestad en Madrid el 11 de marzo de 1707, nació en Santa Cruz de La Palma el 4 de Abril de 1658, siendo sus progenitores Don Juan Lazcano Gordejuela, Capitán de Navío de la Real Armada y Caballero de la Orden de Calatrava, nacido en Rivabellosa y su legítima esposa Doña María Santos Durán, natural de Garafía. Don Felipe Lazcano contrajo matrimonio con Doña María Domingo Alberto de Llanes Salazar de Frías y Acuña, el 4 de febrero de 1680 y del fruto de este matrimonio continúa la sucesión su segundo hijo Don José Lazcano Gordejuela, Capitán de las Milicias de la Palma que estuvo casado con Doña María Jerónima Jordán y Araujo y tuvieron cuatro hijos. Don Antonio Miguel Lazcano Gordejuela y Araujo, hijo de los anteriores, nació el 23 de diciembre de 1727 y contrajo matrimonio el 6 de agosto de 1753 con Doña Beatriz Bárbara Yanes y Lorenzo de Monteverde.

miércoles, 19 de octubre de 2011

LA MAISON ROQUÉ. S.E. el Ing. Don Juan Constantino Roqué Fruchanson. El 9 de Julio de 1857 integraba la primera Corporación Municipal de la Ciudad de Córdoba. Reconstruyó el Monasterio de Santa Catalina, construyó un teatro en Córdoba (1840), compró la maquinaria para la Casa de la Moneda.Tatarabuelo del Prepósito General Dr Don Carlos Gustavo Lavado Ruíz y Roqué Lascano PhD

Monasterio de Santa Catalina
El 9 de Julio de 1857 integraba la primera Corporación  Municipal de la Ciudad de Córdoba. En 1868 fué contratado para la reconstrucción  de "Monasterio de Santa Catalina", destruído por una inundación en 1622 y parcialmente reconstruído a partir de 1645


Juan Aurelio Casacuberta
 Ante la autorización  para la construcción de un teatro en Córdoba el 19 de mayo de 1840 se firmó con Juan José de los Santos Casacuberta, alias Juan Aurelio Casacuberta,  y el Ing Juan Constantino Roqué Fruchanson fué el encargado del proyecto.


Ing Juan Constantino Roqué Fruchanson


LA MAISON ROQUÉ. Dr Juan Piñero, muerto de cólera asiático, el 28 de diciembre de 1867, cumpliendo con sus deberes de Presidente de la Municipalidad de Córdoba. Bisabuelo del Prepósito General Dr Don Carlos Gustavo Lavado Ruíz y Roqué Lascano PhD.

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"Corresponde a nosotros dar la batalla y a
Dios dar la victoria"


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Iglesia Catedral de Córdoba. Año del Señor 1867 el señor Cura bautizó, puso óleos y crisma a Emilio Hilario Roqué Piñero. Abuelo del Prepósito General Don Carlos Gustavo Lavado Ruíz y Roqué Lascano

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Prepósito General Orden de San Ignacio de Loyola
"Deo militare"
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S.E. Don Emilio Hilario Roqué Gonzalez y Piñero Rojo


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Iglesia Catedral de Córdoba-Año del Señor 1873 a los 21 días del mes de Abril, puso ólios y crísma a Vicenta Balbina Lascano Hernández. Abuela del Prepósito General Don Carlos Gustavo Lavado Ruíz y Roqué Lascano

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Prepósito General Orden de San Ignacio de Loyola
"Deo militare"
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S.E. Doña Vicenta Balvina Lascano Hernandez de Roqué Piñero
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Prepósito General Orden de San Ignacio de Loyola


lunes, 10 de octubre de 2011

DIA DEL LICEISTA AÑO 2011- LMGSM. Tcnl (R) D José Javier de la Cuesta Padilla Ávila (I LMGSM), Cte Pr (R) D Carlos Gustavo Lavado Roqué (XVI LMGB)

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“Perder los vínculos con nuestra esencia, desgarrar los lazos con el pasado, marcan el comienzo de la pérdida irremediable de la identidad propia”.

El Exmo Prepósito General Cte Pr (R) D Carlos Gustavo Lavado Roqué (XVI LMGB), junto a S.E. El Capitán General de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Cab Gran Cruz Tcnl (R) D José Javier de la Cuesta Padilla Ávila ( I LMGSM)

S.E. Dama Gran Cruz Doña Ofelia Beatriz Menéndez Vda de Varela Consejera de Relaciones Públicas en representación de su esposo (I LMGSM) , S.E. Cab Gran Cruz Tcnl (R) D José Javier de la Cuesta Padilla Ávila ( I LMGSM).

"No esperemos recompensa de nuestra fatiga y desvelos, y sí solo enemigos.
Cuando no existamos, nos harán justicia".
José de San Martín

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ordendeloyola@gmail.com
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domingo, 9 de octubre de 2011

Carlos Roqué Alsina - El Mozart argentino - Por Federico Monjeau

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Carlos Roqué Alsina nació el 19 de febrero en Buenos Aires, y su 70 aniversario está siendo celebrado en su Francia adoptiva con varias actividades en París, Aix en Provence y Nancy; conciertos que lo tendrán como compositor y pianista, festivales, mesas redondas y ediciones, entre estas últimas el libro consagrado a su vida y obra que escribió el violinista y ensayista Alexis Galpérine y que acaba de publicar Delatour France. El libro es un precioso documento de un artista fuera de serie. Una amplia galería de fotos abre con sus primeras presentaciones públicas al piano, a los seis años en el conservatorio de Adrogué. Un programa de 1948 en el Teatro Nacional lo presenta como “El Mozart argentino”; la portada muestra a un niño de siete años, mirada perdida, grave y angelical al mismo tiempo, y cierto aire húngaro heredado de su madre. Tres años después debutaba en el Colón como solista del Concierto de Grieg bajo la dirección del eminente Otto Klemperer. Pero la composición sería una necesidad tan fuerte como la del piano, si no más; a los trece o catorce años Roqué Alsina abandonó por un buen período la ejecución en público para internarse en los secretos de la creación musical, lo que inició bajo la guía de Theodoro Fuchs y poco después continuó de manera autodidacta.

En los años 50 y 60 tuvo una activa participación en la Agrupación Nueva Música, como compositor, pianista y organizador de conciertos, y a mediados de los 60 se estableció en Alemania, donde se distinguió como uno de los grandes intérpretes de la música del siglo XX, desde la segunda escuela de Viena hasta Stockhausen y Boulez, además del propio Alsina y muchos otros.

“Cuando llegué a Alemania, me di cuenta de que nadie me conocía. Me habían invitado como compositor, no como pianista. Traté de conseguir un concierto y me recordaron que estaba ahí como compositor, no como intérprete. Finalmente me creyeron. Di un concierto con obras clásicas y contemporáneas, además de mi Estudio op. 3. Esta obra la compuse mitad en la Argentina y mitad en Berlín; gracias a ella mi carrera de composición se abrió, y al mismo tiempo la gente vio que era pianista”.

-Usted podría haber sido un intérprete acaso tan celebre como Argerich o Daniel Barenboim. ¿Qué lo desvió de ese camino? Sus ejecuciones de Beethoven y Brahms son antológicas, pero ni siquiera hay registros de todo eso...

-Sé que ahora, con el apogeo de Internet, empiezan a aparecer cosas que yo ni sabía que existían, por ejemplo la grabación de Chopin y Stravinski con Ernest Bour, que hice para la televisión. De pronto alguien lo mostró. Lo que puedo decir es que en mi vida he sido siempre reacio a todo lo que fuese comercial. No me pregunte por qué, ya que al fin hay que vivir de algo, pero honestamente no sé lo que hizo que teniendo una carrera bastante fulgurante desde los 7 u 8 años, a los 12 dije no, basta, esto no es lo que yo quiero. Abandoné el piano para dedicarme al análisis y la composición; más tarde lo retomé con otras ideas, y como militante de la música contemporánea, de la Escuela de Viena, de Charles Ives... Cuando volví a tocar en público, nunca dejé de hacer obras clásicas. Pero la carrera es otra cosa.

-La carrera de pianista ¿es incompatible con la de compositor?
-No es ése el problema, al menos en mi caso. Puedo contar una anécdota. Una única vez en mi vida me ocurrió tocar tres veces seguidas una misma obra; el tercer concierto de Beethoven, que me encanta y he tocado millones de veces. Aquella vez fue un lunes en París, un miércoles en Colonia, el sábado en Lisboa. En París conocía al director, le pude dar indicaciones y proponer mi visión; en Alemania no conocía al director; me di cuenta de que ya no podía hacer lo que había hecho en París. El director en Lisboa era un viejo amigo mío y me sentía como si estuviera encima de un Rolls Royce, pero me acuerdo muy bien de la sensación cuando estaba volviendo al hotel y me dije: “Mi Dios, yo no podría hacer nunca una carrera”. Si me hubieran llamado de Madrid para una cuarta ejecución, habría dicho no. Tenía un sentimiento de prostitución, que un pianista de conciertos no puede permitirse. Yo estoy hecho para la música y no para la carrera. En octubre en París me han pedido hacer una serie de discos: un cofre de tres discos. Por ejemplo, en uno, tres obras clásicas y dos contemporáneas; en el otro, cuatro obras mías y un Chopin; en el tercero, dos obras mías, un Brahms y un Beethoven. No sé si lo voy a hacer, tal vez sí. Sería una edición que represente lo que yo pienso de la música, no mi versión de los 24 Preludios de Chopin. Eso no lo haría nunca...

-¿Y cuáles son sus preferencias en el repertorio clásico?
-Siempre fueron las mismas: Scarlatti, Beethoven, Bach. Mis preferencias en el romántico..., sería tonto no decir Chopin. He tocado mucho Schumann pero prefiero Chopin mil veces. Schubert pianísticamente no me va, aunque adoro sus sinfonías y sus lieder para canto y piano. Después el salto inevitable a Brahms, uno de los compositores para piano más extraordinarios después de Beethoven. No hay una sola obra suya que no sea una semilla que no consiga engendrar otra. Eso no lo pudo hacer Schumann ni Chopin. Brahms es el prototipo de compositor que abre puertas. Y en seguida, Debussy; para mí, un músico extraordinario. Sus primeras obras son bonitas, simpáticas, pero no dejan ver el poder y la energía de sus obras posteriores, como los dos cuadernos de Imágenes, por ejemplo.

-Déjeme volver un minuto a los románticos. ¿Por qué Brahms abre puertas y los otros no?
-Primeramente, soy yo el que dice eso, es una opinión personal. Como en todas las cosas, hay causas históricas. Schumann y sobre todo Chopin eran pianistas y se ganaban la vida dando conciertos. Para un pianista, el instrumento representa todo, pero la música no es solamente el piano. Las obras para piano de Chopin son geniales, pero hay un 80 por ciento de posibilidades que él nunca experimentó, que dejó en suspenso. No sabía orquestar. No fue el caso de Schumann, que dirigió varias orquestas. Schumann es un compositor de extrema fineza, un improvisador nato. Cuando siente el nacimiento de un tema o una melodía, lo expone durante tres páginas. No hablo de sus sinfonías, sino de sus obras para piano. Todo lo que expone pianísticamente es hermoso, y es un poco el arte de improvisar con una idea o una melodía, haciendo pequeños contrapuntos, cambiando de tonalidad... Una inspiración fabulosa, pero improvisada. En Chopin eso no ocurre; Chopin tenía mucho más la conciencia de la forma y del sendero. Pero Brahms es diferente a los dos. No hace cuatro compases sin preguntarse por qué, sin preguntarse adónde nos lleva. Hay una conciencia de la arquitectura y de la forma, a años luz de Chopin y Schumann. Los tres prototipos tienen un lugar muy diferente. Yo puedo asociar de alguna manera la trayectoria de un Brahms con la de un Beethoven, con la de un Mahler, no puedo asociar a ninguno de estos tres con Schumann o Chopin. El caso de Paganini es flagrante: ha sido capaz de escribir melodías extraordinariamente bellas, y al mismo tiempo es un compositor extraordinariamente mediocre, que tuvo una capacidad nunca alcanzada en el violín. Se lo escucha con placer, pero yo no diría que es un compositor.

-¿Y qué sería hoy un compositor?
-Quizás un músico íntegro, capaz de fusionar la necesidad expresiva en un lenguaje propio, reconocible por su fluidez y su autenticidad. Cuando yo vivía en la Argentina, era un compositor vanguardista. Por aquel entonces me hubiera sido imposible pensar en escribir tonalmente. Hoy no me molesta la estética tonal, o atonal, lo que me molesta es la estética falsa, copiada. Podemos eventualmente poner un tango propio en la obra. Yo lo hice varias veces, y me lleva un trabajo de locos: cómo conducir mi música de a poco hasta la aparición de un tango y, después, cómo conducir el tango para volver a la lengua del comienzo. Si eso está legitimado en recursos compositivos y además suena bien, no tengo ningún problema. Ahora, eso para mí es música, no es una cuestión de estilo: es música. Al llegar a una determinada edad uno se da cuenta de que la historia es cruel, y al mismo tiempo impenetrable. Te das cuenta de que lo que queda es lo que llegó a transmitirse con vehemencia. ¿Qué es la vehemencia? Es la energía en un momento preciso, con la capacidad de transmitirlo.

-Su segunda Sinfonía, particularmente el adagio, retoma una dimensión de lo expresivo que parecía haberse ausentado de la música contemporánea. El adagio es completamente original, y a la vez tiene una reminiscencia tonal bastante bruckneriana. Usted dijo que había estado 10 meses pergeñando una manera de llegar a cierto orden tonal indirectamente, por la vía de la serie, con la idea de una concomitancia entre lo serial, lo atonal y lo tonal. Esa música tan conmovedora ¿no era posible componerla espontáneamente?
-Todos tenemos la posibilidad de crear cosas fácil y rápidamente, o crearlas sobre la base de una estructura elaborada previamente por nosotros. Todos hemos hecho cosas rápidamente alguna vez. Pero llega un momento en que uno quiere hacer una obra que se diferencia en trabajo y envergadura de otras obras. Incluso si tenemos ganas de dibujar un árbol, lo primero que tenemos que preguntarnos es por qué tiene que ser un árbol y no un edificio. El gesto creador es indispensable, pero es más profundo e históricamente auténtico cuando está acompañado de un pensamiento fuerte, de un análisis fuerte, de una autocrítica. Es la diferencia entre decir: yo hago una cosa porque me gusta, o yo la hago porque necesito transmitir algo más allá de mi propia vida, de mi existencia. He trabajado enormemente para tratar de una vez por todas de reunir todo lo que en mi oído era absolutamente natural y fluido, la tonalidad, la atonalidad y el serialismo, porque siempre fue así para mí aunque nunca lo había definido con leyes de intervalos: el mismo intervalo puede sonar serial o mozartiano, depende de en qué contexto lo ubicamos. La propiedad de un sistema no garantiza la felicidad de lo que va a salir. Si en su momento el oído escucha acordes tonales tiene que ver si ellos están precedidos de una preparación; si no, a mi modo de ver son gratuitos. Y lo gratuito, aparte del efecto de contraste, nunca me interesó. Yo quiero que incluso un contraste sea fluido, que esté sensiblemente integrado. Volviendo a la pregunta sobre si hubiera sido posible escribirlo sin ese pensamiento: sí, naturalmente, pero no hubiera salido lo que salió. Hubieran habido cosas seguramente interesantes pero, como se dice en la Argentina, muy chambonas.