domingo, 21 de diciembre de 2014

A TODOS LOS RETIRADOS QUE CON HONOR ORGULLO y DIGNIDAD HEMOS VESTIDO UN UNIFORME MILITAR,Y LO SEGUIMOS VISTIENDO EN OCACIONES.

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ESTE POEMA ABARCA A TODOS LOS RETIRADOS QUE 
CON ORGULLO Y DIGNIDAD EN ALGÚN MOMENTO 
VESTIMOS EL UNIFORME MILITAR

EL CORONEL RETIRADO

Estírate Subteniente y endereza tu caballo
que allí viene hacia nosotros un coronel Retirado.
En su ropa de civil que ahora viste con desgano,
casi no puede captarse lo que en sí lleva guardado.
¡Qué emociones sentirá al llegar a nuestro lado,
si vistió nuestro uniforme casi, casi cuarenta años…!
¡Qué de recuerdos tendrá de este cuartel legendario
que acuñó en sus mocedades, de muchachito soldado,
con las mismas ilusiones que nunca pasan de largo!
Baja el talón Subteniente que estos jinetes de antaño
descubren a cualquier falla al dar el primer vistazo.
Corrígete Subteniente y coloca tu caballo,
para que mi Coronel no te vea mal montado.
Mira… sus ojos se empañan cuando pasa saludando
y al izarse la bandera al son de nuestro Himno Patrio,
hace todo lo posible por mantenerse aplomado
y evitar que los mirones lo descubran sollozando.
Porque esta fe militar es una sola, muchacho,
que empieza de calcetines y acaba en el camposanto.
Poca cosa se consigue con vestirse de paisano,
si adentro la procesión sigue firme desfilando.
Saquen pecho los soldados como nunca lo han sacado;
muestren bien su gallardía, como jamás lo han mostrado,
que allí viene a la derecha, con su ropa de paisano,
un hombre que es un recuerdo de nuestras glorias de antaño.
Que prestigió al Regimiento donde sirvió muchos años;
un hombre que luce un título que debiéramos llevarlo
grabado bien en el alma con acento venerado
y que solo en sus palabras dice resumen sagrado,
de la entrega de una vida, como fiel apostolado,
sin buscar otras conquistas que el honor de ser soldado.
Atención el Regimiento!, que allí llega, a nuestro lado,
un crisol de nuestra patria, Un Coronel Retirado.
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Autor anónimo
Me puse el uniforme por última vez el Día del Reservista del Ejército Argentino, el 26 de noviembre de 2016 en el Regimiento 1 de Infantería Patricios.

Ver en la Plaza de Armas flamear la Bandera Nacional es EMOCIONANTE. Cuando se entonaron las estrofas del Himno Nacional tomé la posición militar de firmes. Saludé enérgicamente mirando la bandera y mientras esta flameaba imágenes de mi vida en el Liceo Milita General Belgrano, Colegio Militar de la Nación y Escuela de Gendarmería Naciona General Don Marín Miguel de Guemes, comenzaron a recorrer mi mente.

Entonces se hizo realidad el verso “Mira… sus ojos se empañan cuando pasa saludando y al izarse la bandera al son de nuestro Himno Patrio, hace todo lo posible por mantenerse aplomado y evitar que los mirones lo descubran sollozando”.

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lunes, 15 de diciembre de 2014

La Comisión Permanente de Homenaje a la Gesta del Atlántico Sur, entregó las “Estatuillas Malvinas Argentinas”, al conmemorarse el 32º aniversario de la proeza de nuestros hombres.

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La Comisión Permanente de Homenaje a la Gesta del Atlántico Sur, conmemorando el 32° Aniversario de la Gesta de Malvinas, realizaron el Acto de entrega de Estatuillas “Malvinas Argentinas” en reconocimiento a aquellos Veteranos de la Guerra de Malvinas, Familiares de los Caídos en Combate y/o fallecidos post-Malvinas, que se hubieran distinguido y protagonizado acciones de solidaridad, valor, coraje y heroísmo durante el conflicto en el Atlántico Sur y que fueran propuestos por los Estados Mayores Generales de las FFAA, FFSS, FFPP, el Escuadrón Fénix y el Centro de Civiles VGM “Operativo Malvinas”

El acto se celebró el 13 de noviembre de 2014 a partir de las 19:00 horas en el Teatro “Aníbal Troilo” (UTHGRA) sito en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Posterior al acto se sirvió un vino de honor

La ceremonia se realizó en un ambiente de confraternidad y camaradería. Presidida por el Presidente Tcnl. (R) Ernesto D. Fernández Maguer, Vicepresidente Dr. Gustavo Varela Carlomagno de la CPHGAS, asistiendo los Veteranos de Guerra de Malvinas que serían homenajeados. sus familiares y allegados, las Instituciones y Personalidades que recibirían los Reconocimientos, Banda de Música de la Prefectura Naval Argentina, representantes de la FFAA y FFSS, integrantes de la Comisión Directiva del Escuadrón Fénix, miembros del Centro de Civiles VGM, OCSSPSIL y de otras Asociaciones invitadas

Sucesión de la Ceremonia

1.       Ingreso de autoridades.
2.       Palabras de Bienvenida y alusivas al acto.
3.    Ingreso de la Bandera Histórica Nacional que flameo en el Hospital Militar en ..Puerto Argentino.
4.       Himno Nacional Argentino.
5.       Invocación Religiosa.
6.       Minuto y Toque de Silencio
7.     Palabras del Presidente de la Comisión Permanente de Homenaje a la Gesta del ..Atlántico Sur.
8.    Entrega de Estatuilla y Testimonio a cada uno de los Sres. Veteranos de Guerra .homenajeados. .
9.       Marcha de Malvinas.
10.  Desplazamiento y retiro de Bandera Histórica Nacional
11.  Cierre de la ceremonia, e invitación al vino de honor.

Por la OCSSPSIL estuvo su titular Cte Pr Dr Carlos Gustavo Lavado Roqué Ph.D.








Tcnl VGM ERNESTO D. FERNÁNDEZ MAGUER
 Presidente

Dr GUSTAVO VARELA CARLOMAGNO
Vicepresidente

 Tcnl VGM LUIS NICOLÁS POLO

lunes, 8 de diciembre de 2014

El Movimiento Liceísta Nacional (Mo.Li.Na.) y el Centro Liceísta Metropolitano Argentino (CLIMA) los convocan al acto de desagravio al Libertador Gral. Don José de San Martín.





De nuestra mayor consideración:

El Movimiento Liceísta Nacional (Mo.Li.Na.) y el Centro Liceísta Metropolitano Argentino (CLIMA) los convocan al acto de desagravio al Libertador Gral. Don José de San Martín que efectuaremos el sábado 13-12-2014 a las 10 hs. en la Plaza Grand Bourg, C.A.B.A. frente al Instituto Nacional Sanmartiniano y cercano a la sede central del A.C.A. en Palermo, a raíz de los lamentables sucesos acontecidos el 13-11-2014 en el Liceo Militar General Espejo y que son de conocimiento público.

Frente al error cometido por los cadetes del último curso del citado LMGE, con independencia de cualquier otro interés que no sea el de agradecimiento y afecto hacia los Liceos Militares por todo lo recibido durante sus más de 75 años de existencia, nuestras asociaciones desean rendir un emotivo homenaje al Héroe Máximo Nacional mediante un discurso sobre el objetivo de la convocatoria, después se efectuará un toque de silencio y finalmente nos desconcentraremos en orden.

Es un acto que deseamos realizar no sólo para reprobar a sus autores, sino para advertirles a las siguientes promociones que los ex-alumnos de los Liceos Militares no toleramos ni apoyamos hechos que beneficien el ataque permanente que sufren estos Institutos para que dejen de ser los faros de excelencia educativa que siempre fueron desde 1938. Varias asociaciones liceístas y no sólo las nuestras hemos recorrido ya un largo trecho sosteniendo la vigencia de los Liceos Militares como para permitir semejante despropósito y por éso consideramos que nuestra respuesta debe ser lo más breve, clara y contundente posible, para que nadie se llame a errores en el futuro:Hoy casi sólo de la unión liceísta depende su continuidad.

Saludándolos con el afecto de siempre, apreciaríamos recibir vuestras prontas opiniones y confirmaciones de presencia.



Lic. Francisco J. Fernández Abella
Ing. Juan Carlos Ruiz
(Promoción 19 - LMGSM)
(Promoción 18 - LMGP)
Mo.Li.Na. Asociación Civil Liceísta
Centro Liceísta Metropolitano Argentino (CLiMA)

viernes, 5 de diciembre de 2014

Los datos de la Orden de los Caballeros de Su Santidad el Papa "San Ignacio de Loyola", se incorporaron a los ficheros citados en la Resolución de 23 de julio de 2010, de datos personales de la Casa de S.M. el Rey de España (B.O.E. del 30de Julio de 2010).





CASA DE SU MAJESTAD EL REY
EL JEFE DEL GABINETE DE
PANIFICACIÓN Y COORDINACIÓN


En cumplimiento de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal, le informamos que los datos recogidos de su correspondencia, necesarios para su tramitación, se incorporaron a los ficheros citados en la Resolución de 23 de julio de 2010, por la que se crean los ficheros de datos personales de la Casa de S.M. el Rey (B.O.E. del 30de Julio de 2010)



Su Majestad el Rey, Don Felipe de Borbón y Grecia, es el tercer hijo de Sus Majestades los Reyes Don Juan Carlos y Doña Sofía. Nació en Madrid el 30 de Enero de 1968 en la clínica de Nuestra Señora de Loreto. Recibió en el Sacramento del Bautismo los nombres de Felipe, Juan, Pablo y Alfonso de Todos los Santos en memoria, respectivamente, del primer Borbón que reinó en España; de su abuelo paterno, el Jefe de la Casa Real Española; de su abuelo materno el Rey de los Helenos, y de su bisabuelo Don Alfonso XIII, Rey de España. Fueron sus padrinos su abuelo, Su Alteza Real Don Juan de Borbón, Conde de Barcelona y su bisabuela, la Reina Doña Victoria Eugenia. 

En 1981 recibió el collar de la Insigne Orden del Toisón de Oro, concedido por Su Majestad el Rey don Juan Carlos, Jefe y Soberano de la Orden.



IGJ PERSONERÍA JURÍDICA 0000980/2011. CUIT 30-71154773-6-Ingresos Brutos-Conv Mult 901-581660-2-IVA Exento- Art 4, ley de Marcas 22362

jueves, 4 de diciembre de 2014

5 de Diciembre de 1901 – Aprobación de la Ley de Servicio Militar Obligatorio.



En 1994, a raíz de un grave y desgraciado episodio ocurrido en el cuartel de Zapala, como consecuencia del cual resultó muerto el soldado conscripto Omar Carrasco, el entonces presidente de la Nación, Carlos Saúl Menem, impulsó la inmediata derogación del Servicio Militar Obligatorio. Fue sin duda una expresión de rápidos reflejos políticos más que el producto de meditados estudios sobre el modo de terminar con un sistema que quedaba atrás en casi todo el mundo.

La necesidad de contar con grandes masas de hombres medianamente preparados para la guerra había llevado a muchos países a adoptar regímenes orgánicos de capacitación castrense y establecer redes de rápida movilización. Pero, al producirse en las últimas décadas del siglo XX gigantescos avances en materia de armamentos y logística, se comprendió que resultaba más eficaz y rentable contar con fuerzas reducidas, aunque altamente entrenadas, prontas para intervenir adonde se las enviara. Mientras en otras partes el cambio fue realizándose en forma gradual, en la Argentina se produjo un corte de cuajo, que provocó grandes dificultades de adaptación para las Fuerzas Armadas.

La supresión del Servicio Militar Obligatorio fue recibida con beneplácito, indiferencia o abierta antipatía por la sociedad, según la edad y circunstancias de sus componentes. Buena parte de los ciudadanos que habían pasado por las filas, sin dejar de reconocer determinados excesos, conservaban -y mantienen- gratos recuerdos derivados del compañerismo y la capacitación para ciertas tareas aplicadas “en la vida civil”, además de la emoción patriótica provocada por la jura de la Bandera y otras ceremonias castrenses.  La Armada había sido precursora en el llamado a conscripción, por ley de 1898. Pero le correspondió al ministro de Guerra coronel Pablo Riccheri, obtener el respaldo necesario para poner fin al sistema vigente de convocatoria de la Guardia Nacional, compuesta por ciudadanos arrancados de sus hogares y actividades mientras durase la guerra o revolución que había determinado su llamado a filas, para combatir junto al Ejército de Línea constituido por “destinados” o “enganchados”.

Riccheri se había hecho cargo de esa cartera el 13 de julio de 1900, luego de una destacada actuación en el Ejército. Pertenecía a una de las primeras promociones del Colegio Militar de la Nación y había realizado sus estudios de oficial de estado mayor en Bélgica, con altas calificaciones y premios. El tratamiento del proyecto de ley en el Congreso originó debates mucho más intensos que los ocasionados por la ley para la Armada, en los que participaron, entre otros, el veterano de la guerra del Paraguay coronel Julio S. Dantas, y un brillante egresado del Colegio Militar de la Nación, el general Alberto Capdevila. El primero apoyó entusiasta la iniciativa de Riccheri, pero el segundo lo censuró acremente. Sin embargo, el proyecto contó con el apoyo de gran número de viejos y notables hombres de armas, encabezados por el ex presidente teniente general Bartolomé Mitre y por el entonces jefe del Poder Ejecutivo, teniente general Julio Argentino Roca, quienes no sólo ostentaban la máxima jerarquía militar, sino que se hallaban en la cúspide de su influencia y prestigio.

Capdevila argumentó que “los que han comandado tropas en nuestras guerras nacionales y civiles, los que han sentido en los campos de batalla la necesidad casi instintiva del soldado profesional, están de un lado. Los que han ido a buscar en instituciones similares de Europa, organizaciones inadaptables a nuestro país, están del otro”.

El respaldo recibido de los altos jefes del Ejército Viejo, entre los que también estaba el teniente general Luis María Campos, llamado a crear poco más tarde la Escuela Superior de Guerra, organismo que atendería al perfeccionamiento cultural y científico de los jefes del arma; el aval de muchos de los compañeros de Riccheri y el respaldo de una amplia mayoría entre los legisladores permitieron la aprobación del proyecto en la Cámara de Diputados, el 11 de octubre de 1901. La aceptación del Senado, que lo convirtió en ley el 5 de diciembre, con el número 4031, permitió que el presidente Roca la promulgase cinco días más tarde y la reglamentara cuatro meses después.

La nueva norma garantizaba el cumplimiento del artículo 21 de la Constitución Nacional, que expresaba: “Todo ciudadano está obligado a armarse en defensa de la Constitución”. Establecía que “todo argentino debe servicio militar personal” y que “la obligación del servicio militar es igual para todos los argentinos y tendrá una duración de veinticinco años”.

Además estructuraba al Ejército en tres planos: el de la Línea, la Guardia Nacional y la Guardia Territorial. Pero revolucionaba el sistema al reducir sustancialmente el número de voluntarios y asignar la responsabilidad de ocupar las plazas de tropa a los ciudadanos aptos para el servicio, cualquiera fuese su estado civil. De aquellos sólo permanecerían en las filas 1.800 hombres para actividades especiales. Pero la misión de entrenarse con el fin de defender a la patria quedaba en manos de jóvenes incorporados en forma igualitaria, quienes, después de su capacitación por el período de ley, pasaban a la reserva hasta los 25 años con la obligación de concurrir al primer llamado y de realizar dos períodos de ejercicios militares o maniobras, de un mes de duración por período, en la forma y época que reglamentara el Poder Ejecutivo.

Con respecto al período de incorporación a las filas, la casi totalidad debía cumplir seis meses, y dos años la quinta parte del total reconocido apto. Los ciudadanos de 28 a 40 años, encuadrados en la Guardia Nacional, estaban obligados a realizar cuatro períodos de instrucción, de 15 días de duración como máximo.

En cuanto a la Guardia Territorial, agrupaba a los hombres de 40 a 45 años, a quienes sólo se les exigía, durante ese lapso, concurrir anualmente, durante cuatro domingos consecutivos, a recibir instrucción, especialmente de tiro.  En el afán de formar oficiales de la reserva para atender la nueva situación, la ley permitía a los jóvenes que contaran entre 17 y 19 años, y hubiesen aprobado el cuarto año de los colegios nacionales, incorporarse a unidades del Ejército por el término de seis meses, al cabo de los cuales y cubiertos los requisitos correspondientes, recibirían los despachos de subtenientes de la reserva. Con ese grado serían inscriptos en los respectivos escalafones y podían continuar ascendiendo hasta el grado de mayor, tras cumplir con las condiciones establecidas. Poco menos de cuatro años más tarde, el 28 de septiembre de 1905, fue sancionada la Ley Orgánica del Ejército Nº 4707, que modificó la del Servicio Militar y la de ascensos militares.

La diferencia con respecto al primero fue que los conscriptos debían pertenecer a la reserva del Ejército de línea hasta los 30 años de edad, y que el término de prestación efectiva debía ser de un año para los que resultaran sorteados y se encontrasen dentro de la cantidad determinada por la ley de presupuesto. El resto debía incorporarse por tres meses.

Aparte de llenar el objetivo de capacitar militarmente, clase por clase, a los jóvenes de 20 años, el Servicio Militar Obligatorio marcó un notable cambio, que no puede ni debe ser ignorado, en la sociedad argentina. Anualmente, millares de jóvenes provenientes de los más remotos lugares de la República fueron sometidos a revisiones médicas completas, que no sólo los beneficiaban individualmente mediante la prevención o curación de dolencias, sino que contribuían a contar con un completo cuadro sanitario de una importante parte de la población.

Cada cuartel, base o buque tuvo quien enseñase las primeras letras a aquellos que, a los veinte años, aún eran analfabetos. Por otra parte, los habitantes de regiones del país donde se hablaban lenguas autóctonas, y los hijos de inmigrantes europeos residentes en zonas rurales, que se expresaban en el idioma de sus padres, recibieron los rudimentos del propio. Reglas de convivencia social, hábitos de trabajo de disciplina homogeneizaron a los ciudadanos en la forja del Servicio Militar, con respeto para cada uno de los conscriptos, salvo excepciones que las normas militares penaban severamente. Muchos oficiales y suboficiales pagaron con reclusión los excesos de autoridad.

Hoy resultaría impensable volver al sistema que dejó de funcionar en 1994. Pero es justo valorar, en una Argentina que debe despojarse de mitos para comprender su realidad, el sentido igualador y en cierto modo democrático que inspiró la instauración del Servicio Militar Obligatorio.

Fuente
De Marco, Miguel Angel – Lo que significó el servicio militar obligatorio.
Efemérides – Patricios de Vuelta de Obligado
Portal www.revisionistas.com.ar