lunes, 23 de mayo de 2016

ACELERADOR DE PARTÍCULAS DE LA ORGANIZACIÓN EUROPEA PARA LA INVESTIGACIÓN NUCLEAR (CERN). POR S.E. NUESTRO GRAN CANCILLER EMÉRITO LIC DON JULIO CÉSAR LASCANO BADARACCO OCSSPSIL.



El Gran Colisionador de Hadrones (LHC), el acelerador de partículas de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN), revoluciona a la comunidad científica con cada uno de sus hallazgos. El CERN, autor del descubrimiento del bosón de Higgs, el próximo mes encabezará un experimento sin precedentes al hacer chocar entre sí partículas subatómicas casi a la velocidad de la luz en un esfuerzo por recrear las condiciones inmediatamente posteriores al 'big bang'. .










*El Cte Pr (R)  Dr D Carlos Gustavo Lavado Ruíz y Roqué Lascano Ph.D (16a), Posgrado en Protección Radioógica y Seguridad Nuclear (OIEA), se desempeñó durante siete años como: Delegado por la Gendarmería Nacional Argentina, en el Comité Asesor en Protección Física de Instalaciones y Materiales Nucleares de la Comisión Nacional de Energía Atómica (C.N.E.A.). Participando en la confección de la Norma de Protección Física de Materiales e Instalaciones Nucleares (AR 10.13-1). Oficial de Enlace de Gendarmería Nacional Argentina ante la Comisión Nacional de Energía Atómica (C.N.E.A.), Oficial de Enlace de Gendarmería Nacional Argentina ante la Autoridad Regulatoria Nuclear (A.R.N.).todos dependientes de la Presidencia de la Nación. Participó en representación de la República Argentina en la “International Conference On Security Of Material-Mesures To Prevent, Intercept And Respond To Ilicit Uses Of Nuclear Material And Radioactive Sources” organizado por la IAEA, e INTERPOL el 07-11MAY01 en Stockholm, Sweden. Fué Jefe de la Div Seguridad de Objetivos Nucleares de la Gendarmería Nacional Argentina.




sábado, 21 de mayo de 2016

GÜEMES AL SERVICIO DE LA CAUSA DE MAYO. POR S.E. PROF. MARÍA CRISTINA FERNÁNDEZ OCSSPSIL.




La Revolución de Mayo generó adhesiones y rechazos. La Primera Junta de Gobierno fue aceptada por ciudades y pueblos de la Intendencia de Buenos Aires y de las restantes la única Intendencia que la reconoció fue la de Salta del Tucun. Las del Alto Pe, Paraguay y la de rdoba del Tucumán no lo hicieron. En rdoba se frustró el intento de una contrarrevolución con la ejecución de sus cabecillas. Las cuatro Intendencias altoperuanas fueron incorporadas al virreinato del Pe, lo que generó el envío desde Buenos Aires de una expedición para recuperarlas.

Feliciano Chiclana gobernaba la Intendencia   de Salta y ante la urgencia de evitar una acción conjunta entre rebeldes del Alto Perú y de rdoba, ordenó el control de la Quebrada de Humahuaca a Diego José de Pueyrredon (hermano de Juan Martín). Pueyrredon dio a Güemes esa misión y desde agosto de 1810 el héroe salto se encontraba en Humahuaca. La partida a su mando no sólo impidió la comunicación sino también el avance de contrarrevolucionarios, acción por la que fue ascendido de Teniente a Capin.  Al llegar el Ejército Auxiliar del Alto Pe, al mando de González Balcarce, Güemes y las fuerzas a su mando se incorporaron a la vanguardia. A fines de setiembre Güemes partió hacia Tarija para organizar milicias que se integraran a dicho ejército.


La victoria que sostuvo la revolución


Respecto al avance y al éxito inicial de la primera y única Expedición que logró un triunfo contundente en el intento de recuperar el Alto Pe, expresa el Dr. Luis Oscar Colmenares:

La avanzada del Ejército Auxiliar del Alto Perú que formada por tarijeños, salteños y jujeños y comandada por Güemes. Desde Tarija partió directamente hacia Santiago de Cotagaita, donde estaban atrincheradas las fuerzas españolas al mando del general José de rdoba. Allí llegó el Ejército Auxiliar del Alto Perú, comandado por González Balcarce, el 27 de octubre de 1810. Después de varias horas de ataque sin poder superar las trincheras, el Ejército Auxiliar decidió iniciar la retirada. Se encomen a la división de emes frustrar todo intento del enemigo de cortar la retirada del Ejército Auxiliar y, a la vez, proteger la artillería, que avanzaba más lentamente. El Ejército se reti primero hasta Tupiza y luego hasta Nazareno, perseguido por el enemigo, que era siempre hostilizado por emes y sus milicianos. El 6 de noviembre llegó la artillería a Nazareno, encontrándose con el ejército que retrocedía. Entonces se decidió enfrentar en Suipacha al general Córdoba, a cuyo efecto súbitamente las fuerzas de González Balcarce detuvieron su marcha en retirada. Y el día 7 vencieron al enemigo.

La batalla de Suipacha fue una victoria completa del Ejército Auxiliar con la total dispersn de todas las fuerzas enemigas y la toma de su artillería y cuanto llevaban; que las consecuencias de esta accn fueron el declararse abiertamente a favor de la causa las cuatro provincias del Pe y quedar enteramente abatidos los enemigos que en ella residían, según declaró González Balcarce. El comandante del ejército derrotado, general José de rdoba, se dirigió al comandante vencedor diciéndole: La victoria de Suipacha, que vuestra señoría ha logrado ayer, es más completa de lo que le parec, pues solo ella ha decidido la suerte del Pe correspondiente al virreinato de Buenos Aires”.

Omisión de la actuación de emes
Colmenares destaca que en los partes oficiales de Castelli y González Balcarce no se menciona la actuación de Güemes en Suipacha y expresa:

De los participantes en la batalla, quien menciona a Güemes es Lorenzo Lugones. Dice a: El valiente coronel Balcarce, jefe de nuestra vanguardia, rechazado en Cotagaita y perseguido por los enemigos, hizo una pida retirada hasta Nazareno, donde pudo hacer pie con la reunión de dos o tres divisioncillas que marchaban a una misma direccn, siendo la mayor de las que se replegaron la que mandaba el teniente coronel de milicias de Salta, don Martín Miguel de Güemes: con este refuerzo volvió Balcarce en busca de los que lo perseguían, les dio encuentro en Suipacha y los batió y derrotó completamente.

Güemes debe haberse distinguido en esta batalla al frente de las milicias tarijeñas, salteñas y jujeñas para que Castelli le encomendara una importante misión dos días
después. El 10 de noviembre se dirigía a la Junta diciéndole: Ayer he mandado
destacar y con efecto a las 12 del mismo día caminó a mi vista del Cuartel General de Suipacha una partida de 150 hombres montados, armados y municionados, con sus correspondientes oficiales, al mando del capitán don Martín emes con destino a ocupar la cabeza del partido de Cinti, provincia de Charcas. No dudo del feliz éxito de esta disposición cuando es a cargo del capitán Güemes (uno de los oficiales de las provincias incorporadas al ejército) y manda tropas tarijeñas que son superiores.

Pese a que Córdoba abandonó Cotagaita en la madrugada del 9 de noviembre, recién el
12 González Balcarce ocu este lugar. El 28 del mismo mes Castelli estaba en Poto. Desde allí informó a la Junta del regreso de Güemes al ejército tras cumplir la misión
encomendada. El director del Archivo General de la Nacn expidió un informe en 1874
diciendo  que  había  una  constancia  donde  se  expresaba  que  Güemes  el  28  de diciembre de 1810 se hallaba en Potosí con la División Tarija….

El 20 de marzo de 1811, en Oruro, el Ejército Auxiliar certificó que el capitán don
Martín Miguel de emes no existe en este ejército desde el 8 de enero de 1811. ¿Qué pa? De Güemes sólo se conoce que solici en Salta el 21 de febrero de 1811, que “interín su reparacn”, se le entreguen 200 pesos a buena cuenta de sus sueldos para su auxilio y subsistencia. No hay informacn al respecto. , múltiples conjeturas. Dado que Güemes expresa en 1815 que fue “criminalísima” la demora en que incurrió el Ejército Auxiliar después del triunfo en Suipacha, lo que dio lugar a que Goyeneche, que no tuvo más fuerza que la de cinco compañías, reforzase su ejército con siete mil combatientes. El autor de emes Documentado deduce que el motivo de tal alejamiento fue su no encubierta decepcn porque sus jefes desaprovechaban lastimosamente el tiempo.

Ni Castelli ni González Balcarce son los responsables de que el Ejército Auxiliar se quedara en Poto. La Junta había ordenado a Castelli que no avanzara más allá de la frontera del ex Virreinato del Río de la Plata y que negociara en secreto con Goyeneche. El resultado final de la demora en avanzar, primero, y del armisticio con Goyeneche, después, fue la derrota del Ejército Auxiliar en Huaqui, en las proximidades del río Desaguadero, el 20 de junio de 1811. Así se perdía todo lo logrado en Suipacha.

Lo expresado por el Dr. Colmenares, quien estudió por más de cinco décadas la gesta Güemesiana, deja en claro entre otros aspectos- que la batalla de Suipacha salvó la revolución de Mayo de 1810. Esta batalla impidió que la revolución fuersofocada en su seno, apenas iniciada. Lo obtenido en Suipacha –la única que logró recuperar las cuatro Intendencias del Alto Pe, objetivo de las tres Expediciones- se perdió por decisiones no adecuadas a las circunstancias. La derrota del Ejército Patriota en el Desaguadero abrió las puertas a la invasión realista que Suipacha había cerrado. Luego, ya en el actual territorio argentino, los patriotas triunfaron en Tucumán (setiembre de 1812) y Salta (febrero de 1813). No obstante, la importancia de Suipacha –a la luz de los documentos- es indubitable. Que Suipacha no pertenezca hoy a la República Argentina no le quita el mérito de lo acontecido en su momento como tampoco se lo quita a la actuación de Güemes a quien –como se vio- tempranamente se inten omitir. La omisión fue salvada por otros partícipes de la batalla.

Extrañamente, el relato histórico selecciona permanentemente lo que desea mantener en la memoria. La omisión de la categórica participación de Güemes eSuipacha y su gloria al ser el primer jefe patriota que avanzó hacia el territoriltoperuano –consolidando los ideales de Mayo- llegando hasta el mismo Potosí, constituye lo que un autor califi como el primer obsculo en su luminosa vida. Siestos  recortes,  omisiones  que sacralizaron  y favorecieron  el  ingreso  de  algunos protagonistas al Panteón de los roes excluyendo a otros, no sería necesario pugnar hoy por un reconocimiento nacional para Güemes. Tal reconocimiento comprende, además de sus representaciones simbólicas, el estudio curricular en todos los niveles educativos. A se dejaría de escuchar la constante reflexión de docentes, alumnos argentinos en general: ¿por qué esto no se ensa en las instituciones educativas? Esta pregunta la hizo recientemente una pedagoga en Tucun, luego de una conferencia sobre la Gesta Güemesiana. Quizás quienes recortan la historia exaltando a unos en detrimento de otros tengan la respuesta.


Prof. María Cristina Fernández OCSSPSIL

S.EDon Carlos Gustavo Lavado Ruíz y Roqué Lascano Ph.D. Parentezco en con el General Don "Martín Miguel de Güemes". i. ISAAC3 ROQUÉ GÜEMES, b. 1846, Córdoba, Córdoba, Argentina; d. 29 de marzo 1920, Córdoba, Córdoba, Argentina. 10. ii. ENRIQUETA ROQUÉ GÜEMES, b. 1847, Córdoba, Córdoba, Argentina. iii. CONSTANCIA ROQUÉ GÜEMES, b. 10 1849, Córdoba, Córdoba, Argentina; m. PABLO C BELISLE, 09 Jun 1892, Córdoba, Córdoba, Argentina; Matrimonio: Nuestra Señora del Pilar