sábado, 10 de septiembre de 2016

LA ARGENTINA, CERCA DE PERDER UN CARGO CLAVE EN EL ORGANISMO NUCLEAR MUNDIAL. FUENTE CLARIN



La dirección de la Organización Internacional de Energía Atómica 


En fuentes diplomáticas llamó la atención que Macri no haya decidido aún si apoya o retira la candidatura de un embajador argentino ese organismo internacional. Si no se define este mes se cae la postulación. 

Con tres centrales nucleoeléctricas en pleno funcionamiento, una en construcción, una recientemente anunciada (a construirse con China a partir de 2017), dos más proyectadas, (una segunda con China y otra con Rusia), una empresa exportadora de tecnología de punta (INVAP), la Argentina no tiene el rol internacional que le correspondería. Nuestro país golpeado por las crisis económicas cíclicas y los períodos de aislamiento, solo tiene un real peso político a nivel mundial en materia nuclear. Gracias, entre otros factores, al apoyo continuo que tuvo el sector con los gobiernos de todo origen y color desde la primera presidencia de Perón. Por estas y otras razones, no se entiende por qué el presidente Mauricio Macri no ya decidido todavía apoyar públicamente la candidatura del representante argentino ante la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, a la dirección general para el período 2017-2021, a poco de que empiece la conferencia general de ese organismo este mes en Viena. La canciller Susana Malcorra había dicho, en diciembre pasado, que la decisión estaba “a consideración del Presidente”. Macri ayer respaldó el programa espacial pero ahora le falta avanzar para ocupar este espacio internacional que la Argentina tiene ganado por peso propio. No vaya a suceder que pasé lo que pasó con la ex presidenta Cristina Kirchner y su canciller Héctor Timerman quienes ya desaprovecharon la candidatura del embajador Rogelio Pfirter a ese mismo cargo por cuestiones de política interna de la Argentina. 

Grossi es un diplomático de carrera y experto en temas nucleares que ya fu director general adjunto del OIEA. En ese puesto, tuvo a su cargo las cruciales negociaciones entre la OIEA e Irán por su plan nuclear con fines militares que desembocó en los acuerdos alcanzados de 2015 que trajeron distensión al mundo y apoyó Obama. Hasta junio de este año, además de su tarea como embajador argentino en Austria, presidió el Grupo de Países Suministradores Nucleares. El rol de Rossi en esos organismos fue destacado por la presidenta de la fundación de No Proliferación para la Seguridad Global (NPS Global), Irma Argüello, un voz más que reconocida en el tema. 

Las consultas informales a favor de esa candidatura argentina al OIEA se vienen desarrollando de modo discreto desde junio de 2013 y cuentan con el apoyo del sector nuclear argentino en su conjunto, incluyendo la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), el operador y constructor de centrales argentino Nucleoeléctrica Argentina (NASA) e INVAP. 

En fuentes diplomáticias, se afirmó que ya se logró el respaldo informal a la candidatura de Rossi de China, Rusia, Arabia Saudita, Jordania, Emiratos Árabes, la India, Pakistán y Sudáfrica, además del Grupo latinoamericano en su conjunto. Suiza y Canadá adelantaron también su interés en hacerlo. Estados Unidos, no se ha pronunciado ya que al momento de la elección habrá un nuevo gobierno en Washington, pero manifestó off the record que “da la bienvenida a esta candidatura”. Además, para Washington es incómodo que el japonés Yukiya Amano busque un tercer mandato en la OIEA. Washington, se sabe, se opone a rajatabla a que ningún jefe de organismo internacional permanezca por más de dos períodos en su cargo, como es la norma. Pero la campaña formal a favor de Rossi aún no ha comenzado por una retraso en la decisión de Macri y sus aliados radicales. En los corrillos diplomáticos de Viena, donde está la sede de la OIEA, muchos aguardan una señal concreta de parte del gobierno argentino. 

La política de no proliferación nuclear que Argentina construyó junto a Brasil, tras los acuerdos entre Alfonsín y su colega José Sarney de 1986, abrieron el camino al Grupo de los Seis por la Paz que creó el ex presidente radical. Ahora la Argentina está frente a una oportunidad histórica de manejar la OIEA. Tras los traspiés que sufrió la candidatura de la canciller Malcorra a la secretaria general de la ONU, no vaya a ser que nos quedemos sin el pan y sin la torta.

*El Cte Pr (R) Dr D Carlos Gustavo Lavado Ruíz y Roqué Lascano Ph.D, Diplomado en Defensa Nacional, Posgrado en Protección Radioógica y Seguridad Nuclear (OIEA), se desempeñó durante siete años como: Delegado por la Gendarmería Nacional Argentina, en el Comité Asesor en Protección Física de Instalaciones y Materiales Nucleares de la Comisión Nacional de Energía Atómica (C.N.E.A.). Participando en la confección de la Norma de Protección Física de Materiales e Instalaciones Nucleares (AR 10.13-1). Oficial de Enlace de Gendarmería Nacional Argentina ante la Comisión Nacional de Energía Atómica (C.N.E.A.), Oficial de Enlace de Gendarmería Nacional Argentina ante la Autoridad Regulatoria Nuclear (A.R.N.).todos dependientes de la Presidencia de la Nación. Participó en representación de la República Argentina en la “International Conference On Security Of Material-Mesures To Prevent, Intercept And Respond To Ilicit Uses Of Nuclear Material And Radioactive Sources” organizado por la IAEA, e INTERPOL el 07-11MAY01 en Stockholm, Sweden. Fué Jefe de la Div Seguridad de Objetivos Nucleares y Estratégicos de la Gendarmería Nacional Argentina.

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