jueves, 23 de febrero de 2017

El señor Presidente de la República Argentina Ingeniero Don Mauricio Macri y señora esposa Doña Juliana Awada, ahora Dignatarios de la Orden Americana de Isabel la Católica, de la que SM el Rey Felipe VI es el Gran Maestre.




Los detalles de las condecoraciones de honor que recibió el señor Presidente de manos de SM el Rey.


La cena de gala celebrada anoche en el Palacio Real de Madrid, un verdadero honor de los reyes de España para el presidente Mauricio Macri y su comitiva en este viaje de Estado al país ibérico, fue comentada en todo el mundo por los gestos tendientes a alentar el vínculo entre España y la Argentina. Entre los muchos honores que rindió el soberano al primer mandatario argentino se encontró la entrega de una distinción de gran relevancia: la Orden de Isabel la Católica, de la que el Rey es el Gran Maestre.


Esta condecoración, que depende del Ministerio de Asuntos Exteriores de España, tiene como objetivo "premiar aquellos comportamientos extraordinarios de carácter civil, realizados por personas españolas y extranjeras, que redunden en beneficio de la Nación o que contribuyan, de modo relevante, a favorecer las relaciones de amistad y cooperación de la Nación Española con el resto de la Comunidad Internacional". El año pasado, se hicieron acreedores de esta distinción la canciller argentina, Susana Malcorra, y el duque de Alba, por citar algunos nombres. Mauricio Macri y Juliana Awada son los primeros en recibirla este año. 


La Orden, fundada en 1815 por el rey Fernando VII con el nombre de Real y Americana Orden de Isabel la Católica, consta de los siguientes grados: Collar, Gran Cruz, Encomienda de Número, Encomienda, Cruz de Oficial, Cruz, Cruz de Plata, Medalla de Plata, Medalla de Bronce.

Sin embargo, solo los dos primeros grados son informados en el Boletín Oficial de España. En este caso, Macri recibió el Collar, y la primera dama, la Gran Cruz. Ambos lucieron estas joyas en la gala.

Cómo es el Collar 

Según el reglamento del Ministerio de Asuntos Exteriores el Collar que recibió Mauricio Macri el Collar corresponde a la siguiente descripción: una pieza central, sello de los Reyes Católicos, representado por un águila de oro, en cuyo centro, ocultando el cuerpo de la misma, se destaca el escudo cuartelado de las Armas de Castilla y León, que corresponden a la reina Isabel, y las de Aragón y Sicilia, al rey Fernando; a ambos lados del escudo parten las piezas o eslabones de que se compone el Collar, sumando en total quince, separadas estas piezas por dos hilos de cadena. En ocho eslabones de forma rectangular figuran, enlazados, un grupo de cinco flechas y un yugo; sobrepuestos en estos atributos, se hallan las letras F.Y., de carácter gótico, esmaltadas en rojo, y que corresponden a las iniciales de los Reyes Católicos. Los siete eslabones restantes, que se colocarán alternando con los anteriores, estarán formados por una corona de laurel de forma circular, en cuyo centro figuran los atributos de dos mundos coronados y dos columnas con la leyenda "Plus Ultra". Llenando el resto del campo de este escudo, los rayos de luz que irradian los dos mundos, unidos con "fraternales lazos", simbolizados por una cinta de color rojo, que los enlaza. Pendiente de la pieza o eslabón central, mediante una cadena doble, está la cruz de 60 mm.. El reglamento explica también que "las personas que estén en posesión del Collar podrán usar en actos cuyo ceremonial no requiera ostentar el mismo, una Gran Cruz.




La Gran Cruz de la Orden de Isabel La Católica,
con la banda de seda que recibió Juliana Awada


Consta de una banda de moaré de seda de 101 mm. de ancho, que debe colocarse terciada, del hombro derecho al costado izquierdo, de color blanco, con dos franjas de color amarillo oro de 24 mm. de ancho, situadas en los bordes de la cinta y a escasa distancia de su orilla, uniendo los extremos un lazo de cinta angosta de la misma clase, de la que pende la venera de la Orden. La medalla es una cruz, y sobre el costado izquierdo tiene una placa de 85 mm. de diámetro total, de metal dorado, formado por cuatro brazos iguales y simétricos, cuya parte central o llama va esmaltada de rojo; alternando con estos brazos, tiene "cuatro ráfagas bruñidas, de cinco facetas". En su parte central se ve una corona de laurel, atada con una cinta blanca, donde se lee, en letras doradas, "A la lealtad acrisolada", en la parte superior, y "por Isabel La Católica", en la inferior - la frase es el lema original de la Orden-. Como remate del laurel, tiene un círculo azul con las iniciales de los Reyes Católicos. En el centro, un escudo circular, con idénticos atributos a los del collar.

lunes, 20 de febrero de 2017

CÓMO FUE EMBOSCADO GÜEMES. Por Abel Cornejo.



Precisamente por lo eficaz que era el sistema de vigilancia, el caudillo jamás se imaginó que la versión que le acababa de contar su hermana pudiese ser cierta. Güemes pensaba que un episodio de esa naturaleza no le podía haber sido ajeno, todo lo contrario. Se jactaba de saber hasta el movimiento del último yuyo del Valle de Lerma. El problema estaba en que antes todos los yuyos se movían en una misma dirección. Desde hacía un tiempo, los traidores se habían escondido en los matorrales y ya nada era como parecía, se respiraba traición en todos los rincones y la conjura, en realidad, era mucho más vasta de lo que dimensionaba el caudillo. Macacha le imploró que esa noche no se quedara en la ciudad, incluso si la versión era falsa. Trató de hacerlo recapacitar de todas las formas posibles, haciéndole notar que no buscaban apresarlo sino asesinarlo. 

Mientras tanto, el Barbarucho avanzó sigilosamente en la quietud de la noche con sus soldados. Bajaron por Los Yacones, llegaron a Lesser, pasaron raudamente por Buena Vista y el oeste de la hacienda de Castañares, hasta que llegaron al Campo de la Cruz. El reloj estaba por marcar la medianoche. Sólo Mariano Benítez estaba al tanto del cambio de domicilio de Güemes, y sabía además que entraba y salía de la ciudad. Todavía era el sábado 7 de junio de 1821. El Barbarucho decidió entonces que sus tropas se dividiesen en legiones y poco a poco fueron ubicándose en sitios claves de la ciudad. Por esa época existían “los huecos”, lo que hoy se llamarían baldíos. Había varios entre las casonas de Salta, y llevaban el nombre de la casa contigua - de Tejada, de Estévez, etc. Éstos se utilizaban para apease de las cabalgaduras y para el estacionamiento de carros y carretas de los dueños de las casas vecinas. Esa noche, Valdez decidió aprovechar los huecos para formar trincheras y piquetes. Por ese entonces la entrada norte de la ciudad era por la calle de la Caridad Vieja - actual calle Mitre -, la continuación del camino real viniendo del Perú. Esta calle se cruzaba con la de la Victoria, que antes se llamaba del Yocci (desde 1906 se denomina España, lo que parece una dura paradoja). La calle de la Victoria llevaba su nombre desde el 21 de febrero de 1813, pues Manuel Belgrano decidió bautizarla con ese nombre en honor al triunfo de las armas de la Patria, el día anterior. 

Tanto por la Caridad Vieja como por la calle de la Amargura - actual calle Balcarce - las tropas españolas fueron sitiando subrepticiamente la ciudad. El objetivo era rodear la casa donde estaba el caudillo. Alguna vez se conjeturó que además de Mariano Benítez hubo otro informante anónimo, porque la eficacia del desplazamiento del Barbarucho hacia el lugar donde estaba el caudillo pareció de una certeza escalofriante. Algunas personas que todavía estaban levantadas escucharon el ruido sordo de los pasos de los caballos en los adoquines. Otros alcanzaron a ver, tras los visillos de las ventanas custodiadas por gruesas de hierro, el paso acompasado y silente de las tropas invasoras. Los faroles de hierro de las esquinas tenían una luz de vela tenue, casi mortecina. Algunos rostros de la Patria Nueva volvieron a iluminarse con la sonrisa torva de la perfidia. Parecía que el grupo que esperaba la “protección” de Olañeta era nutrido. 

(páginas 466/68 de “LA MIRADA DE GÜEMES, UNA HISTORIA POLÍTICA”, Fondo Editorial de la Secretaría de Cultura de la Provincia de Salta, ciudad de Salta, 2015). 

 Imagen: Esta ilustración recrea el momento en que Güemes es alcanzado por un disparo enemigo.


Don Carlos Gustavo Lavado Ruíz y Roqué Lascano Ph.D. Parentezco en con el General Don "Martín Miguel de Güemes". i. ISAAC3 ROQUÉ GÜEMES, b. 1846, Córdoba, Córdoba, Argentina; d. 29 de marzo 1920, Córdoba, Córdoba, Argentina. 10. ii. ENRIQUETA ROQUÉ GÜEMES, b. 1847, Córdoba, Córdoba, Argentina. iii. CONSTANCIA ROQUÉ GÜEMES, b. 10 1849, Córdoba, Córdoba, Argentina; m. PABLO C BELISLE, 09 Jun 1892, Córdoba, Córdoba, Argentina; Matrimonio: Nuestra Señora del Pilar.


domingo, 19 de febrero de 2017

VETERANOS DE LA FRONTERA. Campañas Militares de Bosch y Obligado.


"Desde las luchas por la Independencia Nacional, hasta la guerra por recuperar las Islas Malvinas, fueron muchos los argentinos que dieron su vida por defender la Patria; lo hicieron por millones de compatriotas, contemporáneos y venideros, demostrando una valentía suprema y un amor inconmensurable. En los libros de historia sólo podemos encontrar unos pocos nombres, que se han destacado por su acción. Hoy nosotros queremos rendir un merecido homenaje a esos soldados desconocidos, que no figuran en libros, diarios y revistas, pero que murieron en suelo de nuestra Patria y nos representaron a todos los habitantes, tan dignamente, defendiendo nuestros derechos. Sólo podemos expresar, además de nuestro recuerdo, un

¡Viva la Patria!

En 1880 la línea militar del Chaco se reducía a dos corridas de fortines paralelas y perpendiculares al río Paraná, situada una dentro del territorio santafecino y la otra en su límite norte, prolongadas hacia Santiago del Estero hasta tomar el río Salado (estas líneas habían sido planeadas en el año 1858); pero las colonias y obrajes, es decir, la zona poblada y rica, estaba situada sobre los ríos Paraná y Paraguay, careciendo por ello de protección contra los indios, para obviar este peligro se situó a un batallón en Formosa y otro en Resistencia, ambos del regimiento 5 de infantería, y se reforzó Reconquista, también con infantería. Con el propósito de explorar el interior del territorio del Chaco para situar nuevos destacamentos militares que protegieran las colonias y obrajes se dispuso la salida de dos expediciones simultáneas, en 1883, al mando de los coroneles Francisco Bosch (Gobernador de El Chaco) y Manuel Obligado, jefe de la línea de frontera del Chaco austral en el norte de Santa Fé. La empresa a cargo de Bosch se realizaría con el regimiento 6 de infantería, recién creado (batallones 9 y 11 refundidos), tomando hacia el oeste de Resistencia en dos columnas, la de la derecha seguiría al oeste, y la izquierda hasta encontrar las fuerzas de Obligado, en proximidades del límite norte de Santa Fé. La expedición Obligado saldría en dos columnas, una de Resistencia y otra de Chilcas. Ambas expediciones debían tratar de someter a los indios, pero si se resistían los batirían. Es de observar que tratándose de operaciones simultáneas y con objetivos iguales en un frente general no se haya designado un jefe común para ambas expediciones. Campaña de Bosch. Con su regimiento y una comisión científica, llevando 320 hombres, 155 caballos (aumentados en la marcha con 365), 148 mulas y un arreo de hacienda para sesenta días, Bosch partía el 16 de abril de 1883. Antes, a principios de mes, había destacado hacia el sur al comandante Dionisio Álvarez con una compañía de cazadores, para batir al cacique Petizo -que incomodaba a las colonias del sur del Chaco- desembarcando aquel en Colonia Ocampo (Santa Fé).


Napalpí.- En su avance al oeste Bosch combatió el 20 en Mala Mahué, rechazando a indios que no se sometieron; persiguiendo después al famoso cacique toba Juanelrai (el inglés), que huía con el ganado mayor y menor que poseía, pudo por fin obtener que éste se detuviera el 5 de mayo en Napalpí (después Racedo, 170 km al NO de Resistencia), y aceptara la lucha. Los indios estaban armados de fusiles, muchos de chispa y otros de precisión, aunque la mayoría todavía con arcos y flechas, no obstante lo cual el combate conducido por el propio coronel, con fuego a distancia, produjo la retirada de los salvajes, que dejaron un importante rebaño de vacunos, cabríos y lanares (800 animales), sin ninguna pérdida de Bosch. Siguió en seguida la expedición hacia el sur para tomar contacto con la columna Obligado en Pinaltá (Viruela); el 9 de mayo rechazó a otro cacique toba en el bosque al sur de Guayaibí; el 11 cambió el rumbo al sudoeste llegando a Pinaltá (noroeste de Ombú), punto también fijado para reunirse a la compañía Álvarez. Allí demoró hasta el 15; mientras patrullas exploraban y buscaban contacto con los jefes citados; de Álvarez se supo que había regresado de vuelta al río Paraná; de Obligado no hubo noticias; este ya había partido de allí el 21 de abril. Aquel día se prosiguió la marcha, ya de vuelta; desde el 17 el regimiento lo hizo a pie, por las grandes bajas sufridas en el ganado de uso militar, debidas a las marchas realizadas a través de campos anegados por las lluvias, y se quemaron los objetos menos necesarios a fin de aligerar a las tropas en una marcha que debía ser forzada, a fin de evitar el aumento de nivel de las aguas en esos terrenos impermeables con la prosecución de las lluvias. El 22 pasó el río Tapenagá, y, luego de salvar los siguientes arroyos, el 28 de mayo, después de 42 días, estaba de regreso en Resistencia, había hecho un itinerario en que se encerraban 200 leguas de territorio, perdiendo 624 animales de uso militar, debido a las marchas por la selva, en partes impenetrables y por las aguas estancadas en esas tierras bajas. Bosch informaba que los indios tenían "excelente puntería", obtenida en su práctica de la caza, y que sus armas habían sido logradas a cambio de plumas, pieles, tejidos, etc. entregados a los comerciantes de orillas del Paraná. Campaña de Obligado.- Con 100 hombres de los regimientos 6 y 12 de caballería, tomados por mitad, con una mula de repuesto por plaza, y hacienda de consumo, etc., para dos meses, Obligado partía el 10 de abril de Reconquista. En tal oportunidad ordenó al teniente coronel José M. Uriburu, que llevando 150 hombres de su regimiento, el 12 de caballería, partiera de Chilcas (100 km. al oeste de Reconquista), hacia el norte, hasta Tacurú (límite con el Chaco), lugar que sería base de sus operaciones; dispuso también que el teniente coronel José M. Ferreyra saliera del sector de frontera a su cargo, desde Fortín Inca (30 km. al oeste de Tostado) hacia el noroeste, para reconocer el territorio de las márgenes del Salado, Por su parte, el coronel mismo, marchando primero al noroeste y luego al norte por entre bañados, llegaba el 16 de abril al campo del Ombú, desde donde trató de tomar contacto con Bosch; el 17 llegó a Pinaltá, donde debía reunirse con aquel, según lo convenido; esperó allí cuatro días y como no tuviera noticias -pues Bosch venía muy retrasado-, el 21 siguió la marcha hacia el noroeste para ponerse a la altura de la columna de Uriburu, llegando a las lagunas de la Encrucijada el 23. Su propósito era situarse al flanco de Uriburu para encerrar a los indios mocovíes entre los tobas -sus enemigos- al norte, los campos impenetrables del Salado al oeste, la tropa de Uriburu al sur y la suya al este, desde Encrucijada destacó, como Uriburu de Tacurú -punto alcanzado por este el 21-, numerosas y sucesivas patrullas de efectivos no superiores a 50 hombres, hacia distintas direcciones, para reducir a los indios o batirlos, si se mostraban rebeldes. Esto fue lo general, por lo cual se produjeron numerosos pequeños combates, en que los indios, a pesar de su manifiesta superioridad numérica y de contar con armas de fuego modernas, fueron siempre derrotados, con bajas, y pérdidas de ganado mayor y menor, debiendo dispersarse. Luego de esto, Obligado baja al sur, llegando a Tacurú el 22; de aquí salen de regreso, el 26, Uriburu, y Obligado, el 1º de junio, a su pesar, por el estado de las cabalgaduras y lo avanzado de la estación de las lluvias, llegando a Reconquista el 16. En su campaña estas tropas marcharon muchas semanas por esteros y cañadones anegados, y en unos 400 km con las cabalgaduras de tiro, para conservarlas. La columna Ferreyra marchó primero al nor-noroeste y luego al oeste llegando a Añatuya. Obligado informaba que los territorios recorridos en el centro del Chaco austral, por la falta de declive y desagües y la tierra gredosalitrosa, no se presentaban para la agricultura, salvo pequeñas zonas, y que quedaban incomunicados en épocas de lluvias; expresaba que tampoco se prestaban para establecer una línea de fortines de norte a sur perpendiculares al río Bermejo. En estas campañas simultáneas, las operaciones se realizaron en un frente que al partir fue de unos 400 km., para las cinco columnas, y que se fue cerrando hasta comprender sólo 130 km. -de Toro a Tacurú- para las cuatro columnas de la derecha, siendo mucho mayor el de las fracciones adelantadas. Consecuencias.- Como resultado de estas operaciones, si bien el territorio había sido reconocido y estudiado -lo último por la comisión científica- y los indios perseguidos, abatidos y privados de recursos, éstos en su mayoría quedaron en el norte protegidos en los bosques.


De "Historia de las Guerras Argentinas" (tomo II) de Félix best, Graficsur S.R.L. . Pcia de Buenos Aires - 1983.


VETERANOS DE LA FRONTERA. Retreta del Desierto. Su ejecución nos evoca un profundo significado; la nostalgia de la gesta gloriosa, emoción simbólica y guerrera, legada por los que vertieron su sangre por años al suelo que los vio nacer.


"Desde las luchas por la Independencia Nacional, hasta la guerra por recuperar las Islas Malvinas, fueron muchos los argentinos que dieron su vida por defender la Patria; lo hicieron por millones de compatriotas, contemporáneos y venideros, demostrando una valentía suprema y un amor inconmensurable. En los libros de historia sólo podemos encontrar unos pocos nombres, que se han destacado por su acción. Hoy nosotros queremos rendir un merecido homenaje a esos soldados desconocidos, que no figuran en libros, diarios y revistas, pero que murieron en suelo de nuestra Patria y nos representaron a todos los habitantes, tan dignamente, defendiendo nuestros derechos. Sólo podemos expresar, además de nuestro recuerdo, un

¡Viva la Patria!


En la campaña del Desierto –año 1879- tiene su origen la Retreta del Desierto, y su ejecución nos evoca un profundo significado; la nostalgia de la gesta gloriosa, emoción simbólica y guerrera, legada por los que vertieron su sangre por años al suelo que los vio nacer. 

En aquel entonces, era costumbre que al finalizar la lucha, las tropas se reunieran en el mismo campo de batalla o bien en el vivac, para celebrar la victoria; elevar a Dios las oraciones por los camaradas que ofrendaron su vida por la patria, a implorar gracia y protección para sus personas y los seres queridos dejados en el hogar, formalizando el fiel compromiso de darse por entero hasta ver cumplida su misión. 

En la expedición al Desierto efectuada por las fuerzas al mando del general Roca, en la Orden del Día emitida el 26 de abril de 1879 en Carhué y, dirigida a los soldados del Ejército Expedicionario al Río Negro, instaba a todos a cumplir con el sagrado deber que la Patria imponía en aquellas circunstancias, terminando con estas palabras “Soldado del Ejército Expedicionario: antes de dar el primer paso sobre la ruta del Río Negro, os invito a dar un “viva” a la Patria. 

 El 28 de abril a las 7hs, se rompió la marcha tomando hacia el Sur, a paso largo y trote. El 24 de mayo, las tropas llegaron a las barrancas del Río Negro en Choele Choel. En el amanecer del día 25, las dianas saludaron a los próceres de Mayo, en el dilatado valle de nuestro río epónimo. El general Roca elevó sendos partes al presidente Avellaneda y al ministro Campos, informando el feliz arribo. Divisiones y partidas a cargo de los coroneles Levalle, Racedo, Lagos y Uriburu y Cap. Daza, exploraban mientras tanto los campos del Colorado, el general Roca dirigió una intimación al cacique Reuquecurá, por haber abrigado al rebelde Namuncurá. 

En Choele Choel encontró tropas del contralmirante Guerrico, que había remontado el Río Negro en el vapor “Triunfo”, sin haber sufrido ningún inconveniente. El general Roca decidió efectuar un reconocimiento hacia el Oeste en dirección a la confluencia del Limay con el Neuquén, quedando las tropas acampadas en Choele Choel. Lo acompañaba una escolta de 100 bravos soldados, su Estado Mayor y la Banda del 6º Batallón de Línea. El 2 de junio se iniciaba la marcha. El desplazamiento se hizo penoso. Las jornadas muy fatigosas. El terreno quebrado y accidentado impuso sacrificios a las tropas y desgastó la caballada. Las partidas organizadas arremetieron contra el frío, el viento y la nevada. La misión del Comandante había que cumplirla. 

En las últimas jornadas de la empresa, las tropas perdieron el contacto. El viento y el frío arreciaron sin cesar. Se pretendía afanosamente establecer contacto con los extraviados y no se lograba. Las esperanzas con las últimas horas del día empezaban a desvanecerse. El presagio de la tragedia asolaba en todas las mentes. Atardecer triste, oscuro, frío y profundamente silencioso. Los fogones criollos de las tropas calentaban el churrasco y el mate reparador de tantas energías perdidas. 

Un lejano toque de atención de clarín perdido en la inmensidad del desierto encendió los corazones y aguzó los sentidos de los centinelas y de las tropas. Al toque de atención siguieron otros que en llamado desesperado pretendieron guiar al extraviado. Poco a poco la nitidez de las clarinadas vislumbraron la hora del reencuentro. Las llamaradas de una gran hoguera dibujaron en la noche el rumbo salvador. La incertidumbre se disipó, y las tropas detrás de sus trompas y tambores, lograron su reencuentro. El Comandante, reunió a la banda del 6º de Línea y ordenó un toque de oración en acción de gracias. 

La Retreta del Desierto es una composición ya patrimonio del archivo musical del Ejército Argentino. Alcanza su actual estructura a través del tiempo por el aporte, si se quiere pequeño pero valioso, de varios autores, músicos anónimos, que fueron los abnegados propulsores de las bandas y fanfarrias, que vivieron, sintieron y expresaron con el lenguaje del más allá, hechos y axiomas propios de nuestra historia.



sábado, 18 de febrero de 2017

VETERANOS DE LA FRONTERA: aquí les cuento a los que gustan de la lectura y saber como nacen los Blandengues, la Gendarmería de Línea y eventualmente la Gendarmería Nacional.



Del aun mas viejo de todos los Baules de Recuerdos, aquí les cuento a los que gustan de la lectura y saber, el porque de las cosas, por ejemplo porque Resistencia o Obera tienen esos nombres, que hoy emblematicos, hay muchos criollos, que ignoran como, porque y cuando, además lo que paso en el Gran Chaco, la Standard Oil, etc y como nacen los Blandengues, la Gendarmería de Línea y eventualmente la Gendarmería Nacional, pero bueno no los aburro mas, lean y opinen Uds.

La Conquista del Gran Chaco 

Los españoles que llegaron a Sudamérica, rápidamente ocuparon y poblaron la región Andina y el Litoral, no fue el caso de Chaco, que favorecido por la impenetrabilidad de su territorio y la férrea resistencia de sus habitantes quedaría como propiedad de las culturas originarias por tres siglos más. Recién caería al dominio blanco con las nuevas Repúblicas.

Las culturas de los márgenes del Chaco, fueron rápidamente dominadas, los tonocotés habitantes de la zona santiagueña recibieron pacíficamente a los españoles y fueron encomendados. Algunas parcialidades de los lules del noroeste argentino lograron resistir la conquista migrando hacia el interior del Chaco.


Los chiriguanos convirtieron al territorio comprendido entre Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) y el norte salteño (Argentina) en una trinchera inexpugnable para los conquistadores. Los guaycurúes del interior del Chaco iniciaron un relativo repliegue hacia el corazón del territorio manteniendo posiciones. 

Los españoles realizaban "expediciones de castigo", que si bien no fueron profundas, fueron suficientes para desgastar algunas comunidades como el caso de los abipones, que obligados a celebrar continuos tratados de paz, fueron arrastrados a un confinamiento cada vez mayor. Por otra parte, fundando ciudades rodearon el bastión indígena defendiendo los espacios en vías de colonización, esperando el momento oportuno para un asalto final que nunca ocurrió.

Junto a las armas, los españoles trajeron otra forma de dominación: la cruz; con la nueva religión diluían la cultura indígena y fortalecían los sentimientos de mansedumbre y obediencia. Para facilitar la evangelización nacieron las misiones franciscanas y jesuitas que reunían los indios dispersos en pueblos. El Chaco resultaría también un territorio hostil para la Iglesia, tuvieron algún éxito en las regiones fronterizas, pero en el interior ninguna alcanzo un desarrollo sostenido.

Los grupos guaykurúes -tobas, mocovíes, abipones y mbayas- incorporan el caballo en la primera mitad del siglo XVII, lo que sumado a las influencias andinas y amazónicas, provocaron un cambio en sus hábitos de vida con mayor rigidez social. Las actividades de caza y pesca disminuyeron y la economía paso a basarse en la apropiación de rebaños de ganado vacuno y caballar. Para el siglo XIX se hizo corriente el uso de armas de fuego.

Los albores del siglo XIX presentan en la región una calma tensa. La monarquía española empieza a tambalearse, el Virreinato se desmorona, las colonias están en vísperas de la conmoción que traerá la Independencia.

Las nuevas Repúblicas intensifican el régimen de esclavitud y evangelización violenta. En su avidez de tierra y esclavos, los hacendados continuaron el cruel despojo apoyados con la milicia y los sacerdotes. Las comunidades indígenas del Chaco caen sojuzgadas.

En la tabla de la izquierda podrás leer la cronología de los sucesos, con los vínculos para el tratamiento detallado de los hechos y personajes más importantes. En la de abajo el sumario que desarrolla el tema

1524
Alejo García, navegante portugués al servicio de la corona española, fue el primer europeo en internarse en el Gran Chaco. Junto a 2.000 guaraníes cruzó la región brasilera de Santa Catalina, el Paraguay y el Chaco, arribando hasta las estribaciones de las sierras peruanas, durante el viaje de vuelta falleció en un ataque de los guaycurúes.

1527 
Sebastián Gaboto llega a las proximidades de la actual Asunción, toma contacto con los nativos y regresa convencido que a la Sierra de la Plata (mítica montaña) se podía llegar navegando los ríos Paraná y Paraguay. Cambia el nombre de Río de Solís por el de Río de la Plata.

1536 
Llega Pedro de Mendoza, Primer Adelantado para la conquista del Río de la Plata, funda Santa María del Buen Ayre como base para explorar el camino a la Sierra de la Plata.

1537 
El Alguacil Mayor y Mayordomo de Mendoza, Juan de Ayolas es comisionado para reconocer la región, navega el Paraguay y en una pequeña bahía funda el fuerte La Candelaria, cruza la región del Chaco y llega a Bolivia; en su regreso fallece en un ataque de los nativos. Pedro de Mendoza, enfermo -fallecería poco después- envía al capitán Juan de Salazar y Espinosa en busca de Ayolas; en su viaje, el 15 de agosto de 1537 funda el fuerte Nuestra Señora Santa María de la Asunción.

1541 
En ausencia de Ayolas, Domingo Martínez de Irala toma el cargo de Gobernador del Río de La Plata. Constituye el Cabildo de Asunción, elevando el fuerte a la categoría de ciudad, atraviesa el Chaco y funda el Puerto de los Reyes (1543) en el Pantanal Boliviano. Asunción se convierte en la "Madre de las Ciudades", de ella partirían las expediciones para fundar ciudades en la Guayrá, el Alto Paraguay, el oeste boliviano y el Río de la Plata.

1559 
Muerto Irala en 1556, Ñuflo de Chávez obtiene de las autoridades asunceñas la autorización para continuar la tarea colonizadora. El 1° de agosto de 1559 a orillas del río Grande (Guapay) funda Nueva Asunción en territorio de los bravos chiriguanos y el 26 de febrero de 1561 Santa Cruz de la Sierra

1560 
El virrey del Perú comisiona a Andrés Manso para colonizar y poblar el Gran Chaco, funda La Barranca muy cerca de Nueva Asunción y en 1561 a orillas del río Parapití -Condorillo- la población de Santo Domingo de la Nueva Rioja que sería destruida por los chiriguanos tres años después.

1571 
El quinto virrey del Perú Francisco de Toledo, inicia operaciones militares para el aniquilamiento de los chiriguanos. El plan fracasa definitivamente en 1574 con la victoria indígena y una desordenada retirada española.

1577 
El cacique Oberá -"Resplandor del Sol"- inicia un movimiento religioso que pretendía volver a los guaraníes a sus tradiciones liberándose de los españoles. Comenzó en la región de Guarambaré -cercana a Asunción-, se expandió a su alrededor y por toda la región del río Paraná y la Guayrá, hasta que en 1579 las tropas de Juan de Garay la sofocaron.

1580 
Los frailes franciscanos Luis de Bolaños y Alonso de San Buenaventura fundaron a 40 km de Asunción la reducción de San Lorenzo de los Altos, iniciando la enseñanza de la doctrina cristiana en forma estable y organizada.

1585 
Por orden del gobernador del Río de la Plata, Alonso de Vera y Aragón, funda la ciudad de Concepción de la Buena Esperanza del Río Bermejo. para defender a Asunción de los malones indígenas y unir a dicha ciudad con la de Talavera de Esteco, en el sudeste de la provincia de Salta y a través de ésta comunicarse con el resto de las ciudades hispanas del noroeste argentino. El sitio fue continuamente hostigado por los indios hasta que en 1631 un malón lo destruyó casi por completo.

A partir de entonces el Gran Chaco sólo fue recorrido por misioneros acompañados a veces por militares, sin haber sido poblado con asentamientos definitivos hasta mediados del siglo XVIII, a tal punto que las ruinas de Concepción del Bermejo recién fueron redescubiertas en 1943, cerca del kilómetro 75 del camino entre Presidencia Roque Sáenz Peña y Fortín Lavalle, provincia argentina del Chaco.

1593 
El padre Alonso Barzana inicia las misiones jesuitas 1650 Grupos guaikurúes -tobas, mocovíes, abipones y mbayás- incorporan el caballo cambiando sus hábitos de vida. Sus vecinos, los mataco-mataguayos nunca lo harían. 

1727 
En la Chiriguanía florecieron los movimientos mesiánicos que prometían un "tiempo sin blancos". El profeta Aruma encabeza una sublevación general, que da por resultado misiones y estancias arrasadas. 

1767 
El 27 de febrero, el rey Carlos III ordenó la expulsión de todos los jesuitas que habitaban sus dominios. 

1774 
El Gobernador del Tucumán, Gerónimo Matorras y el cacique mocoví Paykin firman un acuerdo de paz el 29 de Julio. La frontera este del Tucumán tendrá un breve tiempo de tranquilidad. 

1778 
Los profetas chiriguanos Caiza -al sur del Pilcomayo- y Mazavi -al norte, en la margen derecha del Guapay (Grande)- lideran movimientos proféticos. 

1780 
José Gabriel Condorcanqui (Tupac Amaru II) inicia en la zona del Cuzco lo que se conoce como la Gran Rebelión Indígena, movimiento que renueva las identidades nativas y se expande por toda Sudamérica. En el Chaco, los tobas de la reducción jesuita de San Ignacio de Ledesma, acaudillados por el el mestizo José Quiroga pusieron en jaque a los españoles llegando a fines de mayo de 1781 a intentar asaltar Jujuy; rápidamente el ejército español, a la vera del río Bermejo, en una violenta batalla aplastó la rebelión. 

1780 
El religioso franciscano Franciscano Morillo recorre todo el curso del Bermejo, una expedición de reconocimiento en el intento de encontrar una entrada al Chaco. Volcó las experiencias de su viaje en su Diario Viaje al Río Bermejo 

1781 
Los tobas reducidos en San Ignacio de Ledesma inician un movimiento que alcanza el clímax a fines de mayo cuando intentaron asaltar Jujuy. Fueron brutalmente reprimidos. 1796 Los chiriguanos comienzan una serie de acciones sobre las ciudades españolas y los grupos reducidos por los religiosos. 

1800 
El Intendente de Cochabamba y Gobernador de Santa Cruz, Francisco de Viedma, mientras buscaba recortar el poder de los franciscanos, tratando de separar las reducciones más avanzadas económicamente para unirlas al obispado de Santa Cruz, encabeza personalmente una expedición de 40 días con base en el fuerte de Saipurú, desde donde salían partidas militares contra aldeas de chiriguanos, las que arrasaban; sin embargo los indómitos chiriguanos se levantaban una y otra vez contra los blancos. 

1805 
El gobernador de Potosí, Francisco de Paula Sanz, fracasa en su política de tierra arrasada contra los indios chiriguanos. 

1810 
Los movimientos independentistas del Virreinato del Río de la Plata no cambiaron la situación en el Chaco, las ciudades que lo rodeaban siguieron existiendo y creciendo. 

1814 
En la Chiriguanía los franciscanos son expulsados. En general, al producirse el conflicto bélico independentista, la mayoría de los franciscanos retornaron a España, abandonando las misiones. Volverían tres décadas después pasadas las turbulencias de la independencia. 

1824 
Se crea la "Compañía para la Navegación del Río Bermejo", para explotar las maderas de la región buscando una ruta fluvial hacia Buenos Aires a través del Bermejo hasta su empalme con el Paraguay y el Paraná. Con Pablo Soria como capitán, Nicolás Descalzi como piloto y 16 tripulantes, la expedición de reconocimiento zarpó el 15 de junio de 1826 desde la confluencia de los ríos San Francisco y Negro, rumbo al Bermejo, al que navegarían durante 57 días, reconociendo la totalidad de su curso y penetrado en el corazón del Chaco. 

1825 
El 6 de agosto se declaró la independencia de Bolivia. Pronto se reinicia la conquista karai (blanca) con la ocupación de tierras para la crianza del ganado vacuno en territorio indígena. Los misioneros franciscanos que habían sido expulsados entre 1813-1815, regresaron unos 30 años después, impulsan nuevamente el Colegio de Tarija, restaurando algunas misiones, creando otras y expandiendo su zona de acción hacia el sur del río Pilcomayo. Los chiriguanos resisten y son brutalmente reprimidos. 

1833 
Estanislao López, Gobernador de Santa Fe, con ayuda de grupos abipones inicia una campaña de limpieza de la frontera de los indios mocovíes. 

1865 
Se produce la Guerra del Paraguay o de la Triple Alianza, Uruguay, Brasil y Argentina enfrentan al Paraguay. Sangriento conflicto que durará más de cinco años. Los nativos del Chaco toman parte a favor de la coalición. 

1870 El Gobernador del Chaco Napoleón Uriburu, negocia con los caciques y los persuade para que dirigieran a sus hombres a los obrajes de Salta. Pensaba que la incorporación de la mano de obra indígena a las actividades de los blancos serviría como mecanismo de pacificación. Las pésimas condiciones de trabajo provocaron el efecto contrario, la resistencia indígena aumentó. 

1874 
La Compañía para la Navegación a Vapor del Río Bermejo recorría el río sus aguas con la chata Río de las Piedras, preparada para el servicio de los ingenios de Orán. El barco se averió y los tobas lo saquearon y asesinaron a su capitán. Napoleón Uriburu fue a su rescate y el 20 de Enero de 1877 derrotó a los nativos en Cabeza de Toba, recuperando la chata que llevó a Corrientes; los prisioneros fueron llevados a la isla Martín García. 

1875 
En el Paraje San Fernando sobre lo que fuera la reducción abipona de San Fernando del Río Negro abandonada en 1773, se desarrollaba uno de los pocos asentamientos blancos, sustentado sobre la reducción franciscana San Buenaventura del Monte Alto y varios obrajes que explotaban la riqueza forestal. La nueva reducción se había construido en 1865 con indios vilelas que respondían al cacique Leoncito. En 1875 fue atacada por una coalición de tribus, el cacique -que se mantenía sujeto a las autoridades- colaboró en la defensa del poblado, que paso a llamarse "Resistencia". Leoncito al poco tiempo cambiaría bruscamente de actitud y al año siguiente en alianza con el cacique toba Cambá atacaría el poblado que había defendido. 

1879 
El 8 de abril de 1879, Luis Jorge Fontana, encomendado por el gobernador Lucio V. Mansilla, funda la ciudad de Formosa. Ante la continua presión indígena se organiza una expedición punitiva con más de 120 hombres que realizó avanzadas buscando desalentar los intentos de Cambá y Juan el Raí, dos de los más importantes caciques tobas que planeaban atacar Resistencia. Si bien la invasión no se concretó, los enfrentamientos crecieron en intensidad. 

1883 
El gobernador del Chaco, Francisco B. Bosch, al frente de unos 320 hombres inicia una nueva campaña. El 5 de mayo se enfrentan con Juan el Raí en Napalpí, donde los tobas perdieron gran cantidad de guerreros. El 11 de Junio, el teniente coronel Rudecindo Ibazeta inicia una expedición desde el Fuerte Dragones (Salta) que llegará a Caiza (Bolivia). Luego se sostener combates con los tobas el 8 de agosto llegaron a Bolivia llevando la promesa de futura prosperidad para su comercio y civilización. 1884 Benjamín Victorica, ministro de Guerra y Marina en la presidencia de Julio A. Roca despliega una fuerza poderosa integrada por tres regimientos de caballería, dos de infantería y tres buques de la Marina de Guerra, con el objetivo de penetrar en el territorio en todas direcciones y someter a los últimos grandes caciques del Chaco argentino. El objetivo se cumple satisfactoriamente: Juan el Raí, Yaloshi y Cambá caen en diferentes enfrentamientos. Si bien el Chaco continuaba libre, a las comunidades indígenas sólo les quedaba aguardar el golpe final. 1892 Los chiriguanos continúan su conmovedora resistencia y guiados por Apiaguaiqui Tumpa en enero 1892 preparan un levantamiento que enciende toda la Cordillera Chiriguana; es sofocado por la acción conjunta de las fuerzas militares de Chuquisaca y Santa Cruz que protagonizan el 28 de enero La Masacre de Kuruyuki. Este episodio -aunque luego se produjeron pequeñas sublevaciones- es considerado como el fin de las insurrecciones chiriguanas que abrió el paso a la apropiación de los territorios indígenas. 

1899
Después de la Guerra de la Triple Alianza, Paraguay quedó sumido en una profunda crisis económica. Para paliarla decide la venta de terrenos fiscales a empresas brasileñas, argentinas, inglesas y francesa; además hace un llamado internacional a especialistas de distintas disciplinas para ayudar a levantar el país. En ese contexto, alrededor de 1850 se descubren las propiedades del quebracho colorado, generoso en tanino, sustancia utilizada para curar cueros. Hacia 1895, los extractos de quebracho comenzaron a exportarse a Europa y décadas más tarde se transformaron en el vegetal más utilizado del mundo. Significó el fin de los territorios indígenas en Paraguay, a los nativos -ahora sin tierras- se los trataba de incluir en las nuevas industrias, para ello se recurrió a la religión como elemento facilitador. La Iglesia Anglicana trabajó en la aculturación de los indígenas; en 1889 Wilfred Barbrooke Grubb, primer misionero británico que llegaba al Chaco sudamericano, se hace cargo de una misión en tierras que pertenecían a la Anglo Paraguayan Land Company en Riacho Fernández, muy pronto se sumaría muchos otros. El 21 de abril en las calles de San Javier se produce la última rebelión de los mocovíes en la provincia de Santa Fe. Episodio conocido como "El último malón". Ante la expropiación de tierras para entregar a nuevos colonos, los mocovíes guiados por líderes espirituales intentan tomar el pueblo. Son contundentemente derrotados. El gobierno boliviano comienza a asentar fortines -pequeños asentamientos- en la margen norte del río Pilcomayo y en el Alto Paraguay buscando el control de las fuentes de agua dulce de Chaco, en un territorio que era disputado con Paraguay. En diciembre, grupos tobas atacan las localidades de Laguna Yema y El Palmar, ocasionando varios muertos entre los pobladores. 

1919 
En marzo, grupos pilagá o maká producen la Masacre de Fortín Yunka, hecho de gran repercusión pública, que en principio fue atribuido al cacique pilagá Garcete. 1921 En 1921, el gobierno paraguayo otorga privilegios para el establecimiento de colonias menonitas en el Chaco como estrategia para afianzar su presencia en la región. Los menonitas constituyen la más antigua de las iglesias evangélicas, surgiendo en 1527 como "ala radical" de la reforma protestante; se caracterizan por su tradicionalismo religioso, sus valores morales estrictos y por el rechazo de la modernidad. Entre los nativos hubo distintas reacciones, los ayoreos se resistieron, hubo conflictos y enfrentamientos con muertos de ambos bandos. Los Sanapaná, Nivaclé y Lenguas del norte (Enlhet), no resistieron su llegada y las relaciones fueron relativamente pacíficas desde el primer momento; en la actualidad trabajan en campos menonitas pero no se mezclan, la relación es de dos niveles y los nativos ocupan el inferior. 

1923 
Los tobas atacan el Fortín Nuevo Pilcomayo, produciendo numerosas víctimas entre los defensores. 1924 En Napalpí (hoy Colonia Aborigen Chaco), hay un levantamiento indígena encabezado por jefes chamanes mocovíes y tobas. Se produce la Matanza de Napalpí ordenada por el gobernador Fernando Centeno. 

1925 
Al tener conocimiento de la instalación de los menonitas en territorio paraguayo, el gobierno boliviano, ante el riesgo que los indígenas de la zona se incorporen a la fe menonita, pide al Vaticano el envío de misioneros católicos, llegan misioneros alemanes de la congregación Oblatos de María Inmaculada. Comenzarán su tarea catequizadora con los nivaclé. 

1928 
La compañía estadounidense Standard Oil, descubre petróleo en la zona occidental del Chaco, en las estribaciones de los Andes, espacio que se auto atribuían bolivianos y paraguayos. Comienzan a producirse incidentes militares que culminarán con la Guerra del Chaco (1932-1935) 1931 Entre abril y mayo Pampa del Indio es reiteradamente asediada por el cacique pilagá Pablito. 

1932 
Por el control del Chaco Boreal se produjo la Guerra del Chaco entre Bolivia y Paraguay (1932-1935). Los chiriguanos que habían logrado huir de Kuruyuki hacia los cercanos llanos del Pilcomayo fueron sorprendidos por la contienda. Muchos fueron reclutados para servir a los ejércitos de ambos países. Pertenecientes a una misma nación, se encontraban en los dos frentes lo que terminó reestructurándolos. 

1933 
Los pilagá merodean la zona comprendida entre Laguna de los Pájaros y la Horqueta. Tuvo lugar el combate de Mora Marcada, cerca del fortín El Descanso. Entre los nativos -comandados por el cacique Né-Lagadik- hubo numerosos muertos. En Pampa del Indio los tobas comenzaron a seguir a un nuevo profeta: Tapanaik, quien -sin antecedentes chamánicos- auguraba la llegada de aviones con los bienes necesarios para satisfacer las necesidades del pueblo, por lo que no era necesario trabajar. Unos pocos policías bastaron para terminar con la incipiente rebelión, el profeta fue encarcelado y el sueño de vivir en un mundo de abundancia se desmoronó rápidamente. 

1935 

Tobas y Mocovíes se unieron ante el liderazgo del chamán Natoxochi (Evaristo Asencio) en el Zapallar (hoy General San Martín) que preconizaba una era de abundancia y transmitía una revalorización y respeto de las creencias tradicionales. Más de trescientos cincuenta aborígenes llegaron desde distintos puntos del Chaco y norte de Santa Fe, se concentraron en las márgenes del Riacho de Oro, a las puertas de la colonia; allí recibían del chamán bastones de madera de carandá con los que les transfería poderes. Hubo una nueva matanza que culminó con la dispersión de los indígenas, la huida de Natoxochi y el apresamiento del cacique Miguel Durán, sobreviviente de la Masacre de Napalpí. 


1936 
Se desarrollan enfrentamientos de tobas y pilagás con el Ejército Argentino sobre la banda sur del Pilcomayo. Muchos caciques fueron apresados y las comunidades derrotadas. Hubo una gran represión entre el 10 al 30 de Octubre en Rincón Bomba paraje cercano a la población de Las Lomitas en la actual provincia de Formosa. Allí cientos de pilagás fueron atacados con ametralladoras por la Gendarmería Nacional Argentina. El Genocidio se produjo por la presión de los terratenientes que querían disciplinarlos para el trabajo. Los indígenas debían permanecer en las colonias para se llevados a trabajar a los ingenios, los pilagá en ese momento estaban en una reunión religiosa, ejerciendo libremente su cultura, cuando se los conminó a retirarse a la colonia ("donde debían estar") y ellos se negaron, se dio la orden de fusilarlos.


El hecho se mantuvo en silencio, recién en el año 2005 la comunidad pilagá hizo la denuncia judicial por los crímenes de lesa humanidad. Investigaciones judiciales indican unas 750 víctimas. En el año 2010 la argentina Valeria Mapelman realizó el documental "Octubre Pilagá".